Cuando elaboramos nuestro presupuesto familiar de ingresos y gastos del año, planeamos tener una cierta cantidad de dinero como ahorro, después anotamos todos los demás gastos, donde incluimos vacaciones, ropa, súper, y otros egresos que se pueden pagar mediante una tarjeta de crédito. Es muy recomendable analizar los beneficios que nos otorgan las tarjetas bancarias de este tipo, como puntos, descuentos y reembolsos por compras, para poderlas incluir como parte del plan de ahorro, incrementando así el porcentaje o la cantidad destinada a este importante rubro.
Actualmente las tarjetas de crédito ofrecen, entre otros, los siguientes beneficios:
Puntos
Los puntos se otorgan por comprar en ciertos establecimientos participantes, que aunque son muchos, no son todos, por eso es importante consultar con su banco para acudir a los comercios participantes.
Estos puntos pueden significar una ventaja importante a la hora de ahorrar porque se acumulan en una cuenta para hacer otras compras o disposiciones de efectivo.
Promociones
El incentivo que ofrecen los bancos para el uso de la tarjeta de crédito suele ser muy atractivo, es el caso las promociones por comprar en volumen o en temporadas.
Debemos estar muy atentos cuando se trata de comestibles o insumos de consumo básico en el hogar, porque es posible adquirirlos a un precio mucho menor de lo que nos costaría comprarlos en menores cantidades a lo largo de todo el año.
Reembolsos
Este beneficio es uno de los más directos que podemos aprovechar en nuestro ahorro personal. Algunas tarjetas de crédito ofrecen reembolsar un porcentaje de las compras efectuadas por medio de nuestra tarjeta de crédito. Podemos aplicar este descuento directamente a nuestro presupuesto anual, incrementando el ahorro familiar. Verifique que su banco lo ofrezca y no se deje llevar, comprando más de lo que necesita.
Transferencia de saldos con tasas más bajas e incremento en el límite de crédito
La suma presupuestada para el pago de tarjetas de crédito se puede reducir si se consideran las opciones del mercado que ofrecen unificar las deudas con una tasa menor y aumentando el límite de crédito. Esto también repercutirá en el nivel de ahorro proyectado.
Millas gratis
Es muy importante considerar este beneficio al planear nuestras vacaciones porque las millas gratis pueden representar un buen ahorro al pagar.
Esta ventaja puede significar un porcentaje muy alto del presupuesto para vacaciones, lo que resulta en un incremento de nuestro fondo de ahorro.
Tarjetas sin comisiones (Por disposición de efectivo y transferencias)
Si sumamos las comisiones por disposición de efectivo o traspasos entre tarjetas, el resultado anual suele ser bastante alto. Hoy en día existen opciones que no cobran este tipo de comisión, cámbiese a una de ellas, ahorre el gasto que ya tenía considerado e inclúyalo en su proyecto de ahorro.
Sin cuota anual
Aunque a simple vista parece una cuota anual baja, si logramos eliminarla de nuestro presupuesto pasará a formar parte de nuestro fondo de ahorro anual. Actualmente las instituciones bancarias ofrecen tarjetas que no retienen esta cuota.
Seguros gratuitos de Vida y Accidentes Personales.
Complemente la cobertura de sus seguros de vida y contra accidentes aprovechando los seguros que ofrecen algunas tarjetas de crédito. En la mayoría de los casos son gratuitos y le permitirán ahorrarse algunas de las primas de su seguro personal, puede llegar a ser una suma significativa en su presupuesto anual.
Puntos de lealtad
Decidir qué tarjeta de crédito es la que necesitamos, requiere de un análisis especial.
Una tarjeta de crédito pasa a ser parte fundamental de nuestras finanzas personales, ya que los beneficios que nos brinda son variados y muy útiles, y además porque en ella recae nuestro historial crediticio. Por eso le recomendamos que analice todos los beneficios y opciones antes de tomar la decisión de contratar los servicios de la tarjeta que usará por mucho tiempo, ya que por así decirlo se casará con ella, y su lealtad con ella tiene recompensas que también pueden ayudarle a ahorrar.
Los puntos de lealtad son muy apreciados por las instituciones financieras, porque con ellos pueden determinar la clase de cliente que somos y nuestra antigüedad, otorgándonos beneficios como tasas preferenciales, premios, mayores créditos, servicios de asistencia gratuitos y atención preferente, entre otros.
Estos son algunos de los beneficios que se obtienen por medio del uso de las tarjetas de crédito. Nos ayudarán a ahorrar un porcentaje mayor de lo que teníamos programado en el presupuesto anual.
Nuestra recomendación es que realice un plan especial para aprovechar todas y cada una de estas oportunidades de ahorro durante el año. Estamos seguros que el porcentaje de ahorro será mucho mayor del que tiene presupuestado.
martes, 28 de julio de 2009
viernes, 24 de julio de 2009
Buró de Crédito.
Buró de Crédito es hoy en día un marco de referencia para el otorgamiento de crédito en México, ya que cuenta con expedientes crediticios de Personas Físicas, Empresas y Personas Físicas con Actividad Empresarial.
Tiene la informacion creditica de mas de 27 millones de personas fisicas einformacion de mas de 48 millones de creditos.
¿Cómo puedo saber si estoy en Buró de Crédito?
Si usted cuenta o ha contado con alguna Tarjeta de Crédito, Tarjeta de Servicio, Crédito Automotriz, o Crédito Hipotecario seguramente Buró de Crédito contará con un historial crediticio registrado.
Para conocer la información registrada en Buró de Crédito sobre Usted o su Empresa, solicite su Reporte de Crédito Especial.
¿Cómo puedo solicitar mi Reporte de Crédito Especial?
Buró de Crédito pone a su disposición diferentes alternativas para que Usted solicite y obtenga su Reporte de Crédito Especial o el de su Empresa en forma rápida y sencilla.
La mas sencilla en este momento es enviar su Solicitud por Internet en www.burodecredito.com.mx
Yo ya pagué, ¿por qué estoy en Buró de Crédito?
Los Reportes de Crédito proporcionan una historia del comportamiento de un crédito de hasta 24 meses, contados a partir de la fecha en que se liquidó totalmente el crédito o bien a partir de la última vez que se reportó información a Buró de Crédito.
En esta historia se refleja la forma en que se pagó el crédito, ya sea que se haya pagado puntualmente o haya presentado atrasos.
Buró de Crédito únicamente podrá eliminar registros de su base de datos en los siguientes casos, mismos que dicta la Ley para regular Sociedades de Información Crediticia y las Reglas Generales de Banco de México:
Registros de personas físicas con antigüedad igual o mayor a 84 meses.
El plazo se considera a partir de la fecha en que ocurrió el evento.
Al transcurrir el plazo, Buró de Crédito elimina esta información.
Información referente a créditos vencidos de personas físicas, cuyo saldo sea inferior al equivalente a mil UDIS, siempre y cuando hayan transcurrido cuarenta y ocho meses contados a partir de la fecha en que los créditos se encuentren cerrados, esto es, que por cualquier causa hayan dejado de existir derechos de cobro respecto de los créditos de que se trate o Buró de Crédito hubiere dejado de recibir información sobre los mismos.
Se entenderá por créditos vencidos aquellos que tengan 90 o más días de incumplimiento en sus pagos.
Los registros de personas morales no se eliminan.
Tiene la informacion creditica de mas de 27 millones de personas fisicas einformacion de mas de 48 millones de creditos.
¿Cómo puedo saber si estoy en Buró de Crédito?
Si usted cuenta o ha contado con alguna Tarjeta de Crédito, Tarjeta de Servicio, Crédito Automotriz, o Crédito Hipotecario seguramente Buró de Crédito contará con un historial crediticio registrado.
Para conocer la información registrada en Buró de Crédito sobre Usted o su Empresa, solicite su Reporte de Crédito Especial.
¿Cómo puedo solicitar mi Reporte de Crédito Especial?
Buró de Crédito pone a su disposición diferentes alternativas para que Usted solicite y obtenga su Reporte de Crédito Especial o el de su Empresa en forma rápida y sencilla.
La mas sencilla en este momento es enviar su Solicitud por Internet en www.burodecredito.com.mx
Yo ya pagué, ¿por qué estoy en Buró de Crédito?
Los Reportes de Crédito proporcionan una historia del comportamiento de un crédito de hasta 24 meses, contados a partir de la fecha en que se liquidó totalmente el crédito o bien a partir de la última vez que se reportó información a Buró de Crédito.
En esta historia se refleja la forma en que se pagó el crédito, ya sea que se haya pagado puntualmente o haya presentado atrasos.
Buró de Crédito únicamente podrá eliminar registros de su base de datos en los siguientes casos, mismos que dicta la Ley para regular Sociedades de Información Crediticia y las Reglas Generales de Banco de México:
Registros de personas físicas con antigüedad igual o mayor a 84 meses.
El plazo se considera a partir de la fecha en que ocurrió el evento.
Al transcurrir el plazo, Buró de Crédito elimina esta información.
Información referente a créditos vencidos de personas físicas, cuyo saldo sea inferior al equivalente a mil UDIS, siempre y cuando hayan transcurrido cuarenta y ocho meses contados a partir de la fecha en que los créditos se encuentren cerrados, esto es, que por cualquier causa hayan dejado de existir derechos de cobro respecto de los créditos de que se trate o Buró de Crédito hubiere dejado de recibir información sobre los mismos.
Se entenderá por créditos vencidos aquellos que tengan 90 o más días de incumplimiento en sus pagos.
Los registros de personas morales no se eliminan.
miércoles, 22 de julio de 2009
Integración del Sistema Financiero Mexicano.
Bolsa Mexicana de Valores
La Bolsa Mexicana de Valores regula y provee al país de tecnología y sistemas, para el óptimo funcionamiento del mercado de valores en México.
Atiende la negociación, inscripción y registro de acciones, certificados de participación y títulos de deuda.
La plataforma y los servicios que proporciona inducen a la transparencia y a la eficacia de las operaciones diarias de éstos valores.
Persigue también el objetivo de crear un ambiente de orden y organización entre los inversionistas, los emisores de valores y casas de bolsa.
Si quieres saber más sobre este tema te recomendamos consultar directamente con la BMV: http://www.bmv.com.mx/
Mercado de Deuda
El mercado de deuda se integra por los rubros siguientes:
1. Gubernamental. Se ponen a disposición de los inversionistas Títulos de Crédito o instrumentos que generan un beneficio al usuario. Abarca los siguientes instrumentos:
CETES
Udibonos
Bonos de desarrollo
Bonos BPAS
2. Deuda a Corto Plazo. Incluye los siguientes instrumentos:
Aceptaciones bancarias
Papel comercial
Pagaré con Rendimiento Liquidable al Vencimiento
Certificado Bursátil de Corto Plazo
3. Deuda a Mediano Plazo
Pagaré a Mediano Plazo
4. Deuda a Largo Plazo
Obligaciones
Certificados de participación inmobiliaria
Certificado de Participación Ordinarios
Certificado Bursátil
Pagaré con rendimiento liquidable al vencimiento a plazo mayor a un año
Mercado de Capitales
El Mercado de Capitales funciona como un préstamo que se otorga a las empresas, proveniente de los inversionistas particulares a cambio de un rendimiento. Tiene dos vertientes:
Instrumentos de Renta Variable: Son los que pertenecen a un capital, como por ejemplo, las acciones de las compañías. Se denominan así, debido a la variación entre las cantidades recibidas por dividendos. Generalmente son a largo plazo y tienen un riesgo mayor que otros tipos de Inversiones.
Instrumentos de Inversión en Renta Fija: Emisiones de deuda que representan títulos valores con la característica de que son negociables en el mercado de valores. Los inversionistas reciben un interés cada determinado tiempo.
Si quieres saber más sobre este tema te recomendamos consultar el portal de la BMV: http://bmv.com.mx/
Las Casas de Bolsa
Las Casas de Bolsa son instituciones financieras en las que se realizan las operaciones de compra y venta de instrumentos o títulos.
Proporcionan servicios financieros de acuerdo a las necesidades particulares de los inversionistas.
Mediante autorización de los clientes, realizan operaciones a través de la BMV.
También brindan asesoría respecto a las opciones de inversión y a la creación de portafolios.
Cuentan con tecnología que permite conocer en tiempo real la información del mercado.
Las Sociedades de Inversión
Las sociedades de inversión permiten acceder al mercado de valores a los pequeños y medianos inversionistas.
También se conocen con el nombre de fondos, ya que el usuario adquiere acciones de la sociedad, para después venderse obteniendo una ganancia. Esta modalidad se conoce también como de riesgo, ya que implica incertidumbre ante el comportamiento futuro del mercado accionario. Sin embargo, este riesgo está diversificado entre todos los inversionistas que forman parte de la sociedad, a diferencia de lo que sucede en la adquisición de instrumentos bursátiles.
Los intermediarios a los cuáles pueden acudir los usuarios que deseen invertir son:
Casas de Bolsa
Instituciones Bancarias
Operadoras Independientes de Sociedades de Inversión
Las sociedades de inversión fomentan el ahorro de las personas mediante opciones atractivas y accesibles a un gran grupo de pequeños y medianos inversionistas.
Según la Ley de Sociedades de Inversión existen tres tipos de Sociedades:
Sociedades de Inversión de Instrumentos de Deuda. La utilidad o la pérdida es designada por los accionistas de manera diaria.
Sociedades de Inversión de Renta Variable. La ganancia del inversionista es la diferencia entre la compra y la venta posterior de la acción. Es libre de impuestos para las personas físicas, y acumulable para las morales.
Sociedades de Inversión de Capitales. Se invierte temporalmente en empresas que son viables financieramente y que prometen crecimiento; proporcionando así un retorno en el monto invertido.
Si quieres saber más sobre este tema te recomendamos consultar el portal de la BMV: http://www.bmv.com.mx/
Calificadoras
Las calificadoras son empresas que evalúan y analizan a los instrumentos de deuda para calificarlos de acuerdo a su grado de riesgo en el mercado. También dictaminan la calidad de estos instrumentos, en cuanto a servicio y rendimiento se refiere.
La CNBV es quien autoriza a las calificadoras para operar.
Se mencionan enseguida tres de las calificadoras más importantes que operan en nuestro país:
Standard & Poors
Fitch México
Moody´s
La Bolsa Mexicana de Valores regula y provee al país de tecnología y sistemas, para el óptimo funcionamiento del mercado de valores en México.
Atiende la negociación, inscripción y registro de acciones, certificados de participación y títulos de deuda.
La plataforma y los servicios que proporciona inducen a la transparencia y a la eficacia de las operaciones diarias de éstos valores.
Persigue también el objetivo de crear un ambiente de orden y organización entre los inversionistas, los emisores de valores y casas de bolsa.
Si quieres saber más sobre este tema te recomendamos consultar directamente con la BMV: http://www.bmv.com.mx/
Mercado de Deuda
El mercado de deuda se integra por los rubros siguientes:
1. Gubernamental. Se ponen a disposición de los inversionistas Títulos de Crédito o instrumentos que generan un beneficio al usuario. Abarca los siguientes instrumentos:
CETES
Udibonos
Bonos de desarrollo
Bonos BPAS
2. Deuda a Corto Plazo. Incluye los siguientes instrumentos:
Aceptaciones bancarias
Papel comercial
Pagaré con Rendimiento Liquidable al Vencimiento
Certificado Bursátil de Corto Plazo
3. Deuda a Mediano Plazo
Pagaré a Mediano Plazo
4. Deuda a Largo Plazo
Obligaciones
Certificados de participación inmobiliaria
Certificado de Participación Ordinarios
Certificado Bursátil
Pagaré con rendimiento liquidable al vencimiento a plazo mayor a un año
Mercado de Capitales
El Mercado de Capitales funciona como un préstamo que se otorga a las empresas, proveniente de los inversionistas particulares a cambio de un rendimiento. Tiene dos vertientes:
Instrumentos de Renta Variable: Son los que pertenecen a un capital, como por ejemplo, las acciones de las compañías. Se denominan así, debido a la variación entre las cantidades recibidas por dividendos. Generalmente son a largo plazo y tienen un riesgo mayor que otros tipos de Inversiones.
Instrumentos de Inversión en Renta Fija: Emisiones de deuda que representan títulos valores con la característica de que son negociables en el mercado de valores. Los inversionistas reciben un interés cada determinado tiempo.
Si quieres saber más sobre este tema te recomendamos consultar el portal de la BMV: http://bmv.com.mx/
Las Casas de Bolsa
Las Casas de Bolsa son instituciones financieras en las que se realizan las operaciones de compra y venta de instrumentos o títulos.
Proporcionan servicios financieros de acuerdo a las necesidades particulares de los inversionistas.
Mediante autorización de los clientes, realizan operaciones a través de la BMV.
También brindan asesoría respecto a las opciones de inversión y a la creación de portafolios.
Cuentan con tecnología que permite conocer en tiempo real la información del mercado.
Las Sociedades de Inversión
Las sociedades de inversión permiten acceder al mercado de valores a los pequeños y medianos inversionistas.
También se conocen con el nombre de fondos, ya que el usuario adquiere acciones de la sociedad, para después venderse obteniendo una ganancia. Esta modalidad se conoce también como de riesgo, ya que implica incertidumbre ante el comportamiento futuro del mercado accionario. Sin embargo, este riesgo está diversificado entre todos los inversionistas que forman parte de la sociedad, a diferencia de lo que sucede en la adquisición de instrumentos bursátiles.
Los intermediarios a los cuáles pueden acudir los usuarios que deseen invertir son:
Casas de Bolsa
Instituciones Bancarias
Operadoras Independientes de Sociedades de Inversión
Las sociedades de inversión fomentan el ahorro de las personas mediante opciones atractivas y accesibles a un gran grupo de pequeños y medianos inversionistas.
Según la Ley de Sociedades de Inversión existen tres tipos de Sociedades:
Sociedades de Inversión de Instrumentos de Deuda. La utilidad o la pérdida es designada por los accionistas de manera diaria.
Sociedades de Inversión de Renta Variable. La ganancia del inversionista es la diferencia entre la compra y la venta posterior de la acción. Es libre de impuestos para las personas físicas, y acumulable para las morales.
Sociedades de Inversión de Capitales. Se invierte temporalmente en empresas que son viables financieramente y que prometen crecimiento; proporcionando así un retorno en el monto invertido.
Si quieres saber más sobre este tema te recomendamos consultar el portal de la BMV: http://www.bmv.com.mx/
Calificadoras
Las calificadoras son empresas que evalúan y analizan a los instrumentos de deuda para calificarlos de acuerdo a su grado de riesgo en el mercado. También dictaminan la calidad de estos instrumentos, en cuanto a servicio y rendimiento se refiere.
La CNBV es quien autoriza a las calificadoras para operar.
Se mencionan enseguida tres de las calificadoras más importantes que operan en nuestro país:
Standard & Poors
Fitch México
Moody´s
domingo, 19 de julio de 2009
Formas de disminuir el riesgo financiero.
Un riesgo significa la posibilidad de ocurrencia de un evento, así como las consecuencias derivadas. Cuando hablamos de riesgo financiero nos referimos a la incertidumbre que tiene un inversionista cuando aporta recursos a una inversión y no tiene seguridad sobre la cantidad que obtendrá al final de dicha operación.
La cobertura de riesgos
Antes de continuar, conviene mencionar que cuando un inversionista pretende alcanzar sus objetivos económicos, es inevitable incurrir en una cierta cantidad de riesgos. El riesgo es pues, necesario e ineludible, sin embargo, una cobertura de riesgos efectiva puede proteger y mejorar el desempeño operativo.
La cobertura de riesgos consiste en una serie de estrategias que se pueden implementar para reducir al mínimo la incertidumbre y el fracaso ante una amenaza. La cobertura de riesgo financiero es la utilización de un conjunto de instrumentos financieros y comerciales con la finalidad de evaluar el riesgo, desarrollar estrategias específicas y reducirlo al máximo. Las técnicas más recurrentes incluyen:
Transferencia del riesgo.
Consiste en trasladar el riesgo a otra parte, ya sea vendiendo el activo riesgoso o adquiriendo una póliza de seguros.
Evasión del riesgo.
Es simplemente decidir no exponerse al riesgo identificado evitando la operación financiera riesgosa.
Retención del riesgo.
Se trata de asumir el riesgo y decidir cubrir las pérdidas con los propios recursos.
La cobertura de riesgo financiero se ha transformado y enriquecido a partir de la década de los 80, tanto por las nuevas tecnologías informáticas, como por las crisis financieras mundiales que han surgido como consecuencia de la globalización. Algunas estrategias serán más útiles que otras y siempre dependerán del tipo de actividad, así como del tipo de riesgo que estén orientadas a mitigar. Entre los tipos de riesgo cabe mencionar:
Riesgos de Mercado
Riesgo de cambio:
Este riesgo, también denominado cambiario procede de las variaciones en los tipos de cambio de las divisas. Sucede cuando el consumidor coloca parte de sus activos en una divisa (ya sea en moneda o en un instrumento financiero con denominación en moneda) extranjera. La variación de una moneda con respecto a otra puede afectar el capital del inversionista. Puesto que en la mayoría de los casos la fluctuación no puede predecirse a ciencia cierta, siempre existe un riesgo implícito en la compra-venta de divisas.
Riesgo de interés:
Este tipo de riesgo hace referencia a la variación de las tasas de interés en el mercado cuando se tiene un título con interés fijo, ya sea un bono, un préstamo o una inversión. El riesgo de interés afecta a las entidades que tienen fondos prestados y a las que tienen fondos solicitados. Para medir éste riesgo se toma como base la duración del título, ya que a mayor duración, mayor posibilidad de variación y por tanto mayor riesgo.
Fuera de los riesgos de mercado, existen otros tipos de incertidumbre financiera como lo son:
Riesgo de liquidez:
Surge cuando una persona no puede cumplir con los pagos estipulados por falta de solvencia económica. Este riesgo debe ser considerado en especial por aquellos individuos que realizan un número elevado de transacciones, ya que deben planear estrategias para cumplir con sus compromisos en caso de que se conjuntaran de imprevisto. Lo anterior es peligroso porque en un momento dado podrían no contar con la liquidez suficiente para realizar sus pagos o devolver depósitos si fuera el caso.
Riesgo de contrapartida o riesgo de crédito:
En contraposición al riesgo de liquidez, tenemos el de crédito. Este surge cuando una de las dos partes integrantes de una operación financiera incumple sus obligaciones. Cuando una persona otorga un préstamo debe tomar en cuenta la posibilidad de que sus deudores se encuentren en un problema de liquidez que les impida cumplir con los compromisos adquiridos.
Mitigar los riesgos:
Lo más importante para minimizar los riesgos potenciales de nuestras operaciones financieras es reconocer y aceptar el tipo de riesgo del que seremos sujetos. Por lo general, las operaciones que implican una mayor ganancia económica son también las más riesgosas. Por ejemplo, si decidimos invertir nuestro capital en divisas, cuanto mayor sea la cantidad de dinero utilizado en el cambio, mayor es el riesgo de perder, pero también podemos obtener más ganancias.
Siempre es recomendable estudiar la relación entre riesgo y beneficio que nos ofrecen las operaciones financieras. Por lo general, las inversiones de bajo rendimiento, que son más estables, son las menos riesgosas. Le sugerimos planear sus inversiones con calma, así como consultar a un asesor financiero de confianza.
La información del artículo se basa en las siguientes fuentes de información:
www.cnbv.gob.mx/recursos/Glosario1R.htm
www.biblioteca.co.cr/html/glosariofinaciero.shtml
La cobertura de riesgos
Antes de continuar, conviene mencionar que cuando un inversionista pretende alcanzar sus objetivos económicos, es inevitable incurrir en una cierta cantidad de riesgos. El riesgo es pues, necesario e ineludible, sin embargo, una cobertura de riesgos efectiva puede proteger y mejorar el desempeño operativo.
La cobertura de riesgos consiste en una serie de estrategias que se pueden implementar para reducir al mínimo la incertidumbre y el fracaso ante una amenaza. La cobertura de riesgo financiero es la utilización de un conjunto de instrumentos financieros y comerciales con la finalidad de evaluar el riesgo, desarrollar estrategias específicas y reducirlo al máximo. Las técnicas más recurrentes incluyen:
Transferencia del riesgo.
Consiste en trasladar el riesgo a otra parte, ya sea vendiendo el activo riesgoso o adquiriendo una póliza de seguros.
Evasión del riesgo.
Es simplemente decidir no exponerse al riesgo identificado evitando la operación financiera riesgosa.
Retención del riesgo.
Se trata de asumir el riesgo y decidir cubrir las pérdidas con los propios recursos.
La cobertura de riesgo financiero se ha transformado y enriquecido a partir de la década de los 80, tanto por las nuevas tecnologías informáticas, como por las crisis financieras mundiales que han surgido como consecuencia de la globalización. Algunas estrategias serán más útiles que otras y siempre dependerán del tipo de actividad, así como del tipo de riesgo que estén orientadas a mitigar. Entre los tipos de riesgo cabe mencionar:
Riesgos de Mercado
Riesgo de cambio:
Este riesgo, también denominado cambiario procede de las variaciones en los tipos de cambio de las divisas. Sucede cuando el consumidor coloca parte de sus activos en una divisa (ya sea en moneda o en un instrumento financiero con denominación en moneda) extranjera. La variación de una moneda con respecto a otra puede afectar el capital del inversionista. Puesto que en la mayoría de los casos la fluctuación no puede predecirse a ciencia cierta, siempre existe un riesgo implícito en la compra-venta de divisas.
Riesgo de interés:
Este tipo de riesgo hace referencia a la variación de las tasas de interés en el mercado cuando se tiene un título con interés fijo, ya sea un bono, un préstamo o una inversión. El riesgo de interés afecta a las entidades que tienen fondos prestados y a las que tienen fondos solicitados. Para medir éste riesgo se toma como base la duración del título, ya que a mayor duración, mayor posibilidad de variación y por tanto mayor riesgo.
Fuera de los riesgos de mercado, existen otros tipos de incertidumbre financiera como lo son:
Riesgo de liquidez:
Surge cuando una persona no puede cumplir con los pagos estipulados por falta de solvencia económica. Este riesgo debe ser considerado en especial por aquellos individuos que realizan un número elevado de transacciones, ya que deben planear estrategias para cumplir con sus compromisos en caso de que se conjuntaran de imprevisto. Lo anterior es peligroso porque en un momento dado podrían no contar con la liquidez suficiente para realizar sus pagos o devolver depósitos si fuera el caso.
Riesgo de contrapartida o riesgo de crédito:
En contraposición al riesgo de liquidez, tenemos el de crédito. Este surge cuando una de las dos partes integrantes de una operación financiera incumple sus obligaciones. Cuando una persona otorga un préstamo debe tomar en cuenta la posibilidad de que sus deudores se encuentren en un problema de liquidez que les impida cumplir con los compromisos adquiridos.
Mitigar los riesgos:
Lo más importante para minimizar los riesgos potenciales de nuestras operaciones financieras es reconocer y aceptar el tipo de riesgo del que seremos sujetos. Por lo general, las operaciones que implican una mayor ganancia económica son también las más riesgosas. Por ejemplo, si decidimos invertir nuestro capital en divisas, cuanto mayor sea la cantidad de dinero utilizado en el cambio, mayor es el riesgo de perder, pero también podemos obtener más ganancias.
Siempre es recomendable estudiar la relación entre riesgo y beneficio que nos ofrecen las operaciones financieras. Por lo general, las inversiones de bajo rendimiento, que son más estables, son las menos riesgosas. Le sugerimos planear sus inversiones con calma, así como consultar a un asesor financiero de confianza.
La información del artículo se basa en las siguientes fuentes de información:
www.cnbv.gob.mx/recursos/Glosario1R.htm
www.biblioteca.co.cr/html/glosariofinaciero.shtml
miércoles, 15 de julio de 2009
Cómo disminuir el riesgo financiero.
Conocer qué es un riesgo financiero y cómo puede disminuirse, es la base para iniciar el camino en operaciones financieras que pueden generar grandes ganancias, pero también pérdidas muy graves.
El riesgo siempre implica un costo financiero para el inversionista ya que se basa en un principio de incertidumbre sobre el destino final del capital. Cuando al invertir arriesgamos todo nuestro patrimonio en operaciones condicionadas a la volatilidad de los mercados financieros, existe una amplia posibilidad de fracasar. Para disminuir el riesgo en nuestras inversiones, además de diversificar, siempre es recomendable acudir con un experto.
El riesgo financiero consta de tres elementos:
1. El costo y disponibilidad de capital para inversión.
2. La capacidad para satisfacer necesidades de dinero en efectivo de manera planificada.
3. La disposición para incrementar el capital.
A continuación mencionamos los tipos de riesgos que se presentan en una inversión:
Riesgo de mercado. Caracterizado por cambios en precios de activos y pasivos financieros (volatilidades) es medido a través de cambios en el valor de posiciones.
Riesgo de crédito. Es establecido cuando los opuestos son poco accesibles e imposibilitados para cumplir obligaciones, asociado a una disminución del precio que sufre el título financiero cuando existe la posibilidad de que el suscriptor no cumpla con sus compromisos.
Riesgo de liquidez. Aquella incapacidad de conseguir obligaciones de flujos de efectivo necesarios, forzando a una liquidez anticipada, con la probabilidad de no poder comprar o vender los activos o instrumentos que se tengan en posición de cantidades requeridas, es la dificultad potencial de poder realizar rápidamente una transacción.
Riesgo legal. Aparece cuando la contraparte no ejerce la autoridad legal o regulatoria para realizar una transacción.
Riesgo de transacción. Relacionada con transacción individual presentada en moneda extranjera, importaciones, exportaciones, capital y préstamos.
Riesgo de traducción. Es creado de la traducción de estados financieros en moneda extranjera a la empresa matriz de cualquier parte del mundo.
Riesgo económico. La pérdida de ventaja competitiva de la acción.
El riesgo está relacionado con la variabilidad de los mercados financieros y representa la posible pérdida potencial de la inversión.
Formas de minimizar el riesgo financiero.
Una forma para minimizar el riesgo es evaluando la rentabilidad de la herramienta o empresa en la que se pretende invertir ya que a mayor información es menor el riesgo de tomar decisiones sobre impulsos.
Diversificar el riesgo, planeando un portafolio de inversiones que equilibre las operaciones de alta peligrosidad con las de alta seguridad.
Otras formas de reducir el riesgo son con el uso de productos derivados y futuros:
Derivados. Son contratos cuyo precio depende o deriva de otro activo principal llamado activo subyacente. La operación en derivados permite equilibrar el riesgo de precio o de mercado, estos subyacentes son: Metales, petróleo o activos financieros.
Futuros. Es el contrato de compraventa donde se pacta el activo a intercambiar, la cantidad, el precio y fecha futura en que se llevará a cabo la transacción. El comprador y vendedor de futuros aceptan las obligaciones frente a expectativas de mercado que percibe cada uno.
El manejo de contratos de futuro nos puede ayudar como inversionistas a fijar precios de compraventa de activos financieros (dólar, euro, bonos, acciones, índices o tasas de interés) y nos puede proteger de fenómenos variados causados por volatilidades de carencia de productos, inflación o flotabilidad de la moneda.
De acuerdo a la utilización de derivados y futuros es importante tener información actual para poder realizar un análisis de riesgos empresariales, aplicar las herramientas que nos hagan tomar decisiones correctas y disminuyan o eliminen riesgos financieros.
Como observamos en el presente artículo, conocer a profundidad la posibilidad de pérdida de una inversión nos ayudará a tomar decisiones concientes al momento de realizar operaciones que conllevan mayor incertidumbre. Pero siempre será aconsejable ser cauto cuando arriesgamos nuestro patrimonio, por está ultima razón recomendamos consultar con un profesional que pueda orientarnos antes de asumir el riesgo en que tengamos interés. Asimismo el presente texto debe considerarse como introductorio al estudio del riesgo, sin que se pueda interpretar como asesoría o recomendación alguna para invertir.
El riesgo siempre implica un costo financiero para el inversionista ya que se basa en un principio de incertidumbre sobre el destino final del capital. Cuando al invertir arriesgamos todo nuestro patrimonio en operaciones condicionadas a la volatilidad de los mercados financieros, existe una amplia posibilidad de fracasar. Para disminuir el riesgo en nuestras inversiones, además de diversificar, siempre es recomendable acudir con un experto.
El riesgo financiero consta de tres elementos:
1. El costo y disponibilidad de capital para inversión.
2. La capacidad para satisfacer necesidades de dinero en efectivo de manera planificada.
3. La disposición para incrementar el capital.
A continuación mencionamos los tipos de riesgos que se presentan en una inversión:
Riesgo de mercado. Caracterizado por cambios en precios de activos y pasivos financieros (volatilidades) es medido a través de cambios en el valor de posiciones.
Riesgo de crédito. Es establecido cuando los opuestos son poco accesibles e imposibilitados para cumplir obligaciones, asociado a una disminución del precio que sufre el título financiero cuando existe la posibilidad de que el suscriptor no cumpla con sus compromisos.
Riesgo de liquidez. Aquella incapacidad de conseguir obligaciones de flujos de efectivo necesarios, forzando a una liquidez anticipada, con la probabilidad de no poder comprar o vender los activos o instrumentos que se tengan en posición de cantidades requeridas, es la dificultad potencial de poder realizar rápidamente una transacción.
Riesgo legal. Aparece cuando la contraparte no ejerce la autoridad legal o regulatoria para realizar una transacción.
Riesgo de transacción. Relacionada con transacción individual presentada en moneda extranjera, importaciones, exportaciones, capital y préstamos.
Riesgo de traducción. Es creado de la traducción de estados financieros en moneda extranjera a la empresa matriz de cualquier parte del mundo.
Riesgo económico. La pérdida de ventaja competitiva de la acción.
El riesgo está relacionado con la variabilidad de los mercados financieros y representa la posible pérdida potencial de la inversión.
Formas de minimizar el riesgo financiero.
Una forma para minimizar el riesgo es evaluando la rentabilidad de la herramienta o empresa en la que se pretende invertir ya que a mayor información es menor el riesgo de tomar decisiones sobre impulsos.
Diversificar el riesgo, planeando un portafolio de inversiones que equilibre las operaciones de alta peligrosidad con las de alta seguridad.
Otras formas de reducir el riesgo son con el uso de productos derivados y futuros:
Derivados. Son contratos cuyo precio depende o deriva de otro activo principal llamado activo subyacente. La operación en derivados permite equilibrar el riesgo de precio o de mercado, estos subyacentes son: Metales, petróleo o activos financieros.
Futuros. Es el contrato de compraventa donde se pacta el activo a intercambiar, la cantidad, el precio y fecha futura en que se llevará a cabo la transacción. El comprador y vendedor de futuros aceptan las obligaciones frente a expectativas de mercado que percibe cada uno.
El manejo de contratos de futuro nos puede ayudar como inversionistas a fijar precios de compraventa de activos financieros (dólar, euro, bonos, acciones, índices o tasas de interés) y nos puede proteger de fenómenos variados causados por volatilidades de carencia de productos, inflación o flotabilidad de la moneda.
De acuerdo a la utilización de derivados y futuros es importante tener información actual para poder realizar un análisis de riesgos empresariales, aplicar las herramientas que nos hagan tomar decisiones correctas y disminuyan o eliminen riesgos financieros.
Como observamos en el presente artículo, conocer a profundidad la posibilidad de pérdida de una inversión nos ayudará a tomar decisiones concientes al momento de realizar operaciones que conllevan mayor incertidumbre. Pero siempre será aconsejable ser cauto cuando arriesgamos nuestro patrimonio, por está ultima razón recomendamos consultar con un profesional que pueda orientarnos antes de asumir el riesgo en que tengamos interés. Asimismo el presente texto debe considerarse como introductorio al estudio del riesgo, sin que se pueda interpretar como asesoría o recomendación alguna para invertir.
sábado, 11 de julio de 2009
¿Como invertir en inmuebles?
El ahorro generalmente se coloca en el banco a interés con el objeto de reservarlo para posteriores eventualidades, una de las cuales puede ser la inversión en bienes muebles o inmuebles. Por definición, los bienes inmuebles son aquellos que tienen una situación fija en el espacio y no pueden desplazarse.
La primera inversión importante que se hace es comúnmente al adquirir una casa habitación propia, buscando dejar de pagar renta, habitar en ella y hacerse de un patrimonio que puede heredarse, venderse o traspasarse.
Sea un departamento o una casa, la estrategia más común de quienes buscan invertir es usar los ahorros para pagar el enganche de un inmueble con características que lo hagan atractivo a inquilinos y que con el pago de la renta sea posible pagar completamente su adquisición.
Sin embargo, también es posible que el ahorro permita adquirir locales comerciales, terrenos para construcción, un edificio completo para oficinas y hasta naves industriales, que resultan un buen negocio, debido la rentabilidad que ofrecen. Sin embargo, los beneficios económicos que obtengamos se verán afectados por factores como la localidad en que se encuentren, (en la ciudad, el bosque, la playa) su situación geográfica y accesibilidad (colonia, avenidas importantes y calles aledañas, zonas urbanas, rurales, turísticas) o incluso los metros cuadrados con los que cuenten.
Por ejemplo, no es lo mismo invertir en un departamento de dos habitaciones en una colonia residencial que una casa de cuatro recámaras en la periferia de la ciudad, pues aunque ésta última tenga más espacio, su ubicación urbana podrá resultar más barata para adquirir, pero mucho menos rentable, lo que en lugar de hacer que nuestros ahorros se preserven, representaría una pérdida.
De hecho, se calcula que un inmueble que se encuentre por encima de los 120 metros cuadrados o situado en una zona con poca densidad de población, resulta de más difícil salida que otro que se ubique en área céntrica y de menores dimensiones. Por ello es conveniente dejar claro que se trata de un negocio a largo plazo, del cual es difícil de salir y más si se tiene una situación económica complicada.
Es necesario asesorarse sobre cuándo comprar, cómo financiarse y cuándo debe venderse. Adquirir el inmueble protege nuestro ahorro o lo hace rentable, pero vender un inmueble redundará en beneficios adicionales a los esperados. Cuando existen créditos hipotecarios suficientemente baratos y accesibles conviene vender, mientras que en los momentos en que los créditos empiezan a escasear es cuando puede venir una baja. Siempre resulta conveniente comprar al iniciar las alzas y vender cuando inician las bajas, tratar de especular con los inmuebles en el corto plazo resulta demasiado peligroso.
Si lo que usted busca es hacer rentables sus inversiones inmobiliarias, debe asegurarse que quien lo asesora es un verdadero profesional, ya que de esto depende, en buena medida, que pueda obtener los rendimientos adecuados y correr los menores riesgos posibles.
Entre las inversiones inmobiliarias importantes, están aquellas donde los inversionistas compran grandes extensiones de tierra, con la esperanza de que la ciudad vaya creciendo y una vez que hayan pasado varios años, estas tierras logren convertirse en deseables por el mercado. Otro tipo de inversiones son los fondos inmobiliarios, que permiten que tanto pequeños como grandes capitales participen de las utilidades que el mercado inmobiliario puede generar. En México es muy difícil tener acceso a este tipo de fondos, los que existen son muy pocos y todavía no contamos con una forma fiscal que promueva este tipo de inversiones.
Por sofisticado que pueda ser, conviene estudiar los mercados. Ésta es la mejor manera de reconocer el tamaño del riesgo, que luego será cuantificado financieramente. Invertir en inmuebles es un buen negocio, únicamente hace falta buena asesoría y decidirse a intentarlo.
La primera inversión importante que se hace es comúnmente al adquirir una casa habitación propia, buscando dejar de pagar renta, habitar en ella y hacerse de un patrimonio que puede heredarse, venderse o traspasarse.
Sea un departamento o una casa, la estrategia más común de quienes buscan invertir es usar los ahorros para pagar el enganche de un inmueble con características que lo hagan atractivo a inquilinos y que con el pago de la renta sea posible pagar completamente su adquisición.
Sin embargo, también es posible que el ahorro permita adquirir locales comerciales, terrenos para construcción, un edificio completo para oficinas y hasta naves industriales, que resultan un buen negocio, debido la rentabilidad que ofrecen. Sin embargo, los beneficios económicos que obtengamos se verán afectados por factores como la localidad en que se encuentren, (en la ciudad, el bosque, la playa) su situación geográfica y accesibilidad (colonia, avenidas importantes y calles aledañas, zonas urbanas, rurales, turísticas) o incluso los metros cuadrados con los que cuenten.
Por ejemplo, no es lo mismo invertir en un departamento de dos habitaciones en una colonia residencial que una casa de cuatro recámaras en la periferia de la ciudad, pues aunque ésta última tenga más espacio, su ubicación urbana podrá resultar más barata para adquirir, pero mucho menos rentable, lo que en lugar de hacer que nuestros ahorros se preserven, representaría una pérdida.
De hecho, se calcula que un inmueble que se encuentre por encima de los 120 metros cuadrados o situado en una zona con poca densidad de población, resulta de más difícil salida que otro que se ubique en área céntrica y de menores dimensiones. Por ello es conveniente dejar claro que se trata de un negocio a largo plazo, del cual es difícil de salir y más si se tiene una situación económica complicada.
Es necesario asesorarse sobre cuándo comprar, cómo financiarse y cuándo debe venderse. Adquirir el inmueble protege nuestro ahorro o lo hace rentable, pero vender un inmueble redundará en beneficios adicionales a los esperados. Cuando existen créditos hipotecarios suficientemente baratos y accesibles conviene vender, mientras que en los momentos en que los créditos empiezan a escasear es cuando puede venir una baja. Siempre resulta conveniente comprar al iniciar las alzas y vender cuando inician las bajas, tratar de especular con los inmuebles en el corto plazo resulta demasiado peligroso.
Si lo que usted busca es hacer rentables sus inversiones inmobiliarias, debe asegurarse que quien lo asesora es un verdadero profesional, ya que de esto depende, en buena medida, que pueda obtener los rendimientos adecuados y correr los menores riesgos posibles.
Entre las inversiones inmobiliarias importantes, están aquellas donde los inversionistas compran grandes extensiones de tierra, con la esperanza de que la ciudad vaya creciendo y una vez que hayan pasado varios años, estas tierras logren convertirse en deseables por el mercado. Otro tipo de inversiones son los fondos inmobiliarios, que permiten que tanto pequeños como grandes capitales participen de las utilidades que el mercado inmobiliario puede generar. En México es muy difícil tener acceso a este tipo de fondos, los que existen son muy pocos y todavía no contamos con una forma fiscal que promueva este tipo de inversiones.
Por sofisticado que pueda ser, conviene estudiar los mercados. Ésta es la mejor manera de reconocer el tamaño del riesgo, que luego será cuantificado financieramente. Invertir en inmuebles es un buen negocio, únicamente hace falta buena asesoría y decidirse a intentarlo.
martes, 7 de julio de 2009
Fondos de renta variable indizados al IPC.
La inversión en fondos es una de las opciones más populares para aumentar el ahorro sin incurrir en riesgos muy elevados. Los fondos son sociedades anónimas de inversionistas con metas y estrategias económicas en común.
Por el tipo de inversión pueden clasificarse en fondos de deuda, de renta fija y de renta variable. Estos últimos invierten recursos en la compra-venta de acciones de empresas que cotizan en los mercados de valores.
Los fondos de renta variable implican un riesgo un poco mayor que los de renta fija o deuda, sin embargo, pueden también generar mayores ganancias a largo plazo. En este tipo de inversión podemos encontrar los fondos de crecimiento, los patrimoniales y los indizados.
¿Qué es un fondo indizado?
Cuando un fondo se encuentra indizado quiere decir que la sociedad de inversión reproducirá el comportamiento de indicadores financieros como el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) o bien índices extranjeros como el Dow Jones o el S&P.
Examinemos un ejemplo para entender su funcionamiento:
Suponiendo que el índice 'X' incluye 100 acciones de las compañías de mayor relevancia en el mercado. Si el 5 % de estas acciones está puesto en la compañía 'Y', el 7% en la empresa 'Z' y así sucesivamente, un fondo indizado imitará este comportamiento y comprará el 5% de sus acciones en la compañía 'Y' y el 7% en la 'Z'.
Puesto que se comportan de la misma manera que el indicador al que siguen, los fondos de renta variable indizados al IPC permiten la diversificación de la inversión y ofrecen costos administrativos relativamente bajos, de forma que el dinero se enfoca casi en su totalidad en la compra de activos. Esto último trae como resultado que muchos inversionistas prefieran esta alternativa por encima de otras estrategias de inversión.
Sin embargo, debemos considerar que si el índice que se tiene como base para el fondo sufre pérdidas en el mercado, la inversión seguirá el mismo comportamiento. Recuerde que los mercados son sujetos a volatilidad y por lo tanto, no existen certezas ni garantías cuando se invierte en la bolsa de valores.
¿Dónde puedo encontrar esta clase de fondos?
A continuación le presentamos una lista algunas sociedades de inversión en nuestro país:
ACTINVER-LLOYD
AFIRME
ARKA
GBM
IMPULSORA
INTERCAM FONDOS
INVERCAP
INVEX
IXE
MIFEL
MONEX
MULTIVALORES
PRUDENTIAL FINANCIAL
SCOTIA FONDOS
COMPASS INVESTMENTS
VALMEX
VALUE
VANGUARDIA
Además de las sociedades listadas, podemos tener acceso a fondos de renta variable indizados al IPC en la mayoría de los bancos importantes.
¿Todos los fondos indizados al IPC son iguales?
No obstante los fondos indizados imitan el comportamiento de un índice en particular, no todos generan las mismas ganancias. Lo anterior se debe a que las sociedades de inversión manejan diferentes costos por administración y cobran comisiones de acuerdo con sus políticas.
Sin embargo, las comisiones que cobran las sociedades de inversión no pueden sobrepasar ciertos límites, ya que están reguladas por la Ley del Mercado de Valores, La Ley de Sociedades de Inversión y las disposiciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
De acuerdo con estas normas, la cuota máxima de suscripción o de reembolso no puede ser mayor al 5% del total de la inversión y la de depósito, de 0.40 %. La gestión de los ahorros puede implicar un gasto de hasta 1% del patrimonio total o un 10% de las ganancias obtenidas. En el caso de depósitos, la comisión máxima es de 0.15%.
Así pues, antes de decidir invertir en un fondo indizado al IPC es importante informarse e investigar qué gestoras ofrecen los mejores rendimientos y las comisiones más bajas, dentro del marco legal.
Es importante aclarar que el presente artículo fue realizado en base a fuentes de información oficiales en febrero de 2009, por lo que dicha información puede cambiar en cualquier momento. sugerimos que el interesado en este tipo de herramientas de inversión se asesore con un especialista para estar en condiciones de mejorar su toma de decisiones.
Por el tipo de inversión pueden clasificarse en fondos de deuda, de renta fija y de renta variable. Estos últimos invierten recursos en la compra-venta de acciones de empresas que cotizan en los mercados de valores.
Los fondos de renta variable implican un riesgo un poco mayor que los de renta fija o deuda, sin embargo, pueden también generar mayores ganancias a largo plazo. En este tipo de inversión podemos encontrar los fondos de crecimiento, los patrimoniales y los indizados.
¿Qué es un fondo indizado?
Cuando un fondo se encuentra indizado quiere decir que la sociedad de inversión reproducirá el comportamiento de indicadores financieros como el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) o bien índices extranjeros como el Dow Jones o el S&P.
Examinemos un ejemplo para entender su funcionamiento:
Suponiendo que el índice 'X' incluye 100 acciones de las compañías de mayor relevancia en el mercado. Si el 5 % de estas acciones está puesto en la compañía 'Y', el 7% en la empresa 'Z' y así sucesivamente, un fondo indizado imitará este comportamiento y comprará el 5% de sus acciones en la compañía 'Y' y el 7% en la 'Z'.
Puesto que se comportan de la misma manera que el indicador al que siguen, los fondos de renta variable indizados al IPC permiten la diversificación de la inversión y ofrecen costos administrativos relativamente bajos, de forma que el dinero se enfoca casi en su totalidad en la compra de activos. Esto último trae como resultado que muchos inversionistas prefieran esta alternativa por encima de otras estrategias de inversión.
Sin embargo, debemos considerar que si el índice que se tiene como base para el fondo sufre pérdidas en el mercado, la inversión seguirá el mismo comportamiento. Recuerde que los mercados son sujetos a volatilidad y por lo tanto, no existen certezas ni garantías cuando se invierte en la bolsa de valores.
¿Dónde puedo encontrar esta clase de fondos?
A continuación le presentamos una lista algunas sociedades de inversión en nuestro país:
ACTINVER-LLOYD
AFIRME
ARKA
GBM
IMPULSORA
INTERCAM FONDOS
INVERCAP
INVEX
IXE
MIFEL
MONEX
MULTIVALORES
PRUDENTIAL FINANCIAL
SCOTIA FONDOS
COMPASS INVESTMENTS
VALMEX
VALUE
VANGUARDIA
Además de las sociedades listadas, podemos tener acceso a fondos de renta variable indizados al IPC en la mayoría de los bancos importantes.
¿Todos los fondos indizados al IPC son iguales?
No obstante los fondos indizados imitan el comportamiento de un índice en particular, no todos generan las mismas ganancias. Lo anterior se debe a que las sociedades de inversión manejan diferentes costos por administración y cobran comisiones de acuerdo con sus políticas.
Sin embargo, las comisiones que cobran las sociedades de inversión no pueden sobrepasar ciertos límites, ya que están reguladas por la Ley del Mercado de Valores, La Ley de Sociedades de Inversión y las disposiciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
De acuerdo con estas normas, la cuota máxima de suscripción o de reembolso no puede ser mayor al 5% del total de la inversión y la de depósito, de 0.40 %. La gestión de los ahorros puede implicar un gasto de hasta 1% del patrimonio total o un 10% de las ganancias obtenidas. En el caso de depósitos, la comisión máxima es de 0.15%.
Así pues, antes de decidir invertir en un fondo indizado al IPC es importante informarse e investigar qué gestoras ofrecen los mejores rendimientos y las comisiones más bajas, dentro del marco legal.
Es importante aclarar que el presente artículo fue realizado en base a fuentes de información oficiales en febrero de 2009, por lo que dicha información puede cambiar en cualquier momento. sugerimos que el interesado en este tipo de herramientas de inversión se asesore con un especialista para estar en condiciones de mejorar su toma de decisiones.
jueves, 2 de julio de 2009
Cómo se genera la devaluación de una moneda.
Todos sabemos que la devaluación de una moneda es indeseable pero no siempre entendemos cómo funciona, cómo se genera y cuales son las repercusiones sociales directas que tiene. En este artículo explicaremos brevemente algunas de las causas que provocan la devaluación de una moneda así como las consecuencia que de ésta se derivan.
Orígenes
Como bien sabemos, las monedas y billetes no tienen un valor por sí mismos, sino que son una representación de la riqueza que tiene un país. De acuerdo con la Doctora en Economía Alicia Girón "la moneda es una medida de valor que posibilita con mayor facilidad el intercambio". Así pues, la moneda sustituye un valor real pero no vale por sí misma. El Banco Central de un país respalda y da valor a la moneda por medio de las reservas de riqueza que administra.
Son muchos los factores que intervienen en la devaluación de una moneda; entre los más relevantes podemos destacar:
1) Aumento en la cantidad de dinero que circula sin incremento en la riqueza del país. Cuando esto sucede, el dinero circulante no puede ser respaldado por las reservas y, por lo tanto, disminuye su valor.
2) Por una baja en la demanda de la moneda local.
3) O bien por un aumento en la demanda de la moneda extranjera.
Por lo general, las devaluaciones ocurren cuando en los mercados internacionales existe:
Déficit en la balanza comercial. Esto sucede principalmente cuando se importa más de lo que se exporta.
Desconfianza en la economía local o en la estabilidad misma del país. Esta puede ser causada por problemas internos de carácter político o social, guerras, actos de terrorismo, entre otros.
Salida de capital extranjero. Esta es una consecuencia directa de la desconfianza: los inversionistas extranjeros prefieren llevar su dinero a países con economías más estables y ven más conveniente prestar su dinero a gobiernos con tasas de interés más elevadas.
En algunos casos es el propio Banco Central quien decide devaluar la moneda. Es una medida extrema y poco frecuente que busca disminuir las importaciones y darle empuje a la producción local: dado que los productos importados se encarecen, la población tiende a preferir los nacionales.
Lo que provoca una devaluación
Una de las consecuencias inmediatas de una devaluación consiste en el encarecimiento de las importaciones, puesto que la divisa nacional tiene un menor valor frente a la divisa extranjera, se requiere de más dinero para importar tanto bienes como servicios.
Ya que el dinero que percibimos sigue siendo el mismo, pero éste dinero ha perdido valor a nivel internacional, en nuestra economía personal la devaluación se ve reflejada en un aumento en los precios de ropa y calzado importados, productos alimenticios de origen extranjero, viajes, servicios de telefonía, entre otros.
¿Existe un lado positivo en una devaluación?
Por extraño que parezca, no todo es negativo en una devaluación. Dado que la moneda nacional tiene menor valor se pueden propiciar las exportaciones: los países extranjeros tienden a preferir el comercio con países cuya moneda está devaluada. Si se aprovecha el aumento en las exportaciones, puede resultar beneficioso para el país. Asimismo, puede aumentar el turismo internacional ya que a los extranjeros les resulta atractivo vacacionar en países donde su dinero vale más.
¿Cómo hacer frente a una devaluación?
Cuide sus bienes. Al momento de una devaluación es muy importante cuidar de los bienes con que contamos y preferir tener nuestro dinero en propiedades materiales que en moneda circulante.
Modere sus gastos. Planee con anticipación las cosas que quiere comprar y estudie con cuidado si sus percepciones económicas actuales se lo permiten.
Trate de elegir productos nacionales. Cuando tenga la opción de hacerlo, prefiera comprar productos locales puesto que el precio de éstos guardará una mayor proporción con el dinero que usted percibe que los productos extranjeros.
Ahorre. Es conveniente reservar una parte de nuestro dinero para posibles emergencias o imprevistos. Si existiera una devaluación, el ahorro anticipado le permitirá vivir esos momentos de crisis con mayor desahogo.
Orígenes
Como bien sabemos, las monedas y billetes no tienen un valor por sí mismos, sino que son una representación de la riqueza que tiene un país. De acuerdo con la Doctora en Economía Alicia Girón "la moneda es una medida de valor que posibilita con mayor facilidad el intercambio". Así pues, la moneda sustituye un valor real pero no vale por sí misma. El Banco Central de un país respalda y da valor a la moneda por medio de las reservas de riqueza que administra.
Son muchos los factores que intervienen en la devaluación de una moneda; entre los más relevantes podemos destacar:
1) Aumento en la cantidad de dinero que circula sin incremento en la riqueza del país. Cuando esto sucede, el dinero circulante no puede ser respaldado por las reservas y, por lo tanto, disminuye su valor.
2) Por una baja en la demanda de la moneda local.
3) O bien por un aumento en la demanda de la moneda extranjera.
Por lo general, las devaluaciones ocurren cuando en los mercados internacionales existe:
Déficit en la balanza comercial. Esto sucede principalmente cuando se importa más de lo que se exporta.
Desconfianza en la economía local o en la estabilidad misma del país. Esta puede ser causada por problemas internos de carácter político o social, guerras, actos de terrorismo, entre otros.
Salida de capital extranjero. Esta es una consecuencia directa de la desconfianza: los inversionistas extranjeros prefieren llevar su dinero a países con economías más estables y ven más conveniente prestar su dinero a gobiernos con tasas de interés más elevadas.
En algunos casos es el propio Banco Central quien decide devaluar la moneda. Es una medida extrema y poco frecuente que busca disminuir las importaciones y darle empuje a la producción local: dado que los productos importados se encarecen, la población tiende a preferir los nacionales.
Lo que provoca una devaluación
Una de las consecuencias inmediatas de una devaluación consiste en el encarecimiento de las importaciones, puesto que la divisa nacional tiene un menor valor frente a la divisa extranjera, se requiere de más dinero para importar tanto bienes como servicios.
Ya que el dinero que percibimos sigue siendo el mismo, pero éste dinero ha perdido valor a nivel internacional, en nuestra economía personal la devaluación se ve reflejada en un aumento en los precios de ropa y calzado importados, productos alimenticios de origen extranjero, viajes, servicios de telefonía, entre otros.
¿Existe un lado positivo en una devaluación?
Por extraño que parezca, no todo es negativo en una devaluación. Dado que la moneda nacional tiene menor valor se pueden propiciar las exportaciones: los países extranjeros tienden a preferir el comercio con países cuya moneda está devaluada. Si se aprovecha el aumento en las exportaciones, puede resultar beneficioso para el país. Asimismo, puede aumentar el turismo internacional ya que a los extranjeros les resulta atractivo vacacionar en países donde su dinero vale más.
¿Cómo hacer frente a una devaluación?
Cuide sus bienes. Al momento de una devaluación es muy importante cuidar de los bienes con que contamos y preferir tener nuestro dinero en propiedades materiales que en moneda circulante.
Modere sus gastos. Planee con anticipación las cosas que quiere comprar y estudie con cuidado si sus percepciones económicas actuales se lo permiten.
Trate de elegir productos nacionales. Cuando tenga la opción de hacerlo, prefiera comprar productos locales puesto que el precio de éstos guardará una mayor proporción con el dinero que usted percibe que los productos extranjeros.
Ahorre. Es conveniente reservar una parte de nuestro dinero para posibles emergencias o imprevistos. Si existiera una devaluación, el ahorro anticipado le permitirá vivir esos momentos de crisis con mayor desahogo.
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