Al iniciarnos como inversionistas es necesario conocer que la rentabilidad ésta directamente relacionada con el grado de riesgo. Es decir, los instrumentos de inversión ofrecen mejores utilidades cuando el riesgo es mayor, ya que a un grado superior de éste no sólo se puede dejar de ganar, sino incurrir en la pérdida parcial o total de nuestro capital invertido.
Por lo anterior podemos decir que para ganar más de lo que ofrecen los instrumentos de inversión tradicionales será necesario tomar mayores riesgos; lo recomendable es invertir con una combinación de riesgo y rendimiento que vaya de acuerdo a nuestras expectativas.
Siempre será recomendable analizar las condiciones económicas del entorno donde se invierte. Es decir, podemos colocar nuestro dinero en otros países donde desconozcamos el contexto social o económico que se vive, lo que puede provocar pérdidas en el valor de nuestra inversión.
Un factor de riesgo relacionado directamente con las condiciones económicas en el mundo, es el tipo de cambio, que puede sufrir variaciones por diferentes razones macroeconómicas; conocer como se comporta esta variable nos ayudará a obtener mayor certidumbre al momento de realizar nuestras inversiones:
La inversión en un entorno de inflación
Un proceso inflacionario se caracteriza por que los precios de los distintos bienes y servicios no aumentan al mismo ritmo que los salarios. Considerar estos cambios y su inclusión en la política de inversión personal es de vital importancia.
Un ambiente de inestabilidad acorta el horizonte de planeación e inhibe la inversión productiva. Entre mayor es la inflación mayores son los costos transaccionales en la economía. El dinero pierde efectividad como medio de cambio y depósito de valor.
La incertidumbre en la que se encuentran inmersas las distintas variables económicas en el mundo, origina que no se conozcan con exactitud los valores obtenidos de los distintos indicadores económicos que hacen referencia a la rentabilidad de una inversión.
El riesgo en el tipo de cambio
El riesgo de cambio o deslizamiento del valor de una moneda, puede ser favorable o desfavorable, ya que depende de la moneda o el país donde hayamos realizado la inversión. Como se mencionó anteriormente las condiciones de estabilidad económica y social producen mayor certidumbre en el resultado que esperamos de las inversiones realizadas. Lo contrario a los lugares donde se sufre de cambios bruscos en las finanzas del país, o donde se han presentado movimientos sociales violentos. Sin embargo, y como lo explicábamos al principio de éste artículo, a mayor riesgo puede generar mayores utilidades, y esos países inestables en muchas ocasiones buscan atraer la inversión a su país ofreciendo altos rendimientos y garantías que en ocasiones pueden no cumplirse, ese sería el riesgo a tomar.
Otra forma de riesgo en el tipo de cambio sucede en el comercio, aquellos que adquieren materias primas en las empresas que residen en estados que tienen una moneda distinta a la del país al que pertenecen. Así una empresa española que adquiera componentes electrónicos en los Estados Unidos con objeto de fabricar televisores, estará sometida a un riesgo de cambio dólar/euro, puesto que cualquier apreciación del dólar y depreciación de la divisa europea redundará en un encarecimiento de los productos norteamericanos y por tanto en un aumento del costo de producción/ventas de la empresa.
De la misma forma también estamos sometidos a riesgo como inversionistas individuales al adquirir activos financieros pagando con una moneda distinta a la propia.
Los siguientes son otros tipos de riesgo de cambio:
La exposición al riesgo de transacción. Proviene de la propia operación comercial de adquirir o vender bienes o servicios a cambio de una moneda extranjera en una fecha determinada.
La exposición al riesgo de traducción o riesgo contable. Se determina de la forma en que las convenciones contables reflejan la operación comercial en las que interviene una moneda extranjera, donde puede existir una variación en la utilidad que realmente se obtuvo, provocando pago de impuestos sobre esa diferencia.
La exposición al riesgo económico. Muestra como los cobros y pagos varían al modificarse los tipos de cambio, es el caso de las importaciones que se liquidan al momento de recibirlas, si en ese proceso la moneda se deprecia en relación a la moneda del país donde adquirimos esos productos, nuestro costo será mayor en proporción directa con el incremento sufrido.
¿De qué forma dependemos de éste tipo de cambio?
Las diferencias de la oferta y la demanda de una moneda implican alteración del precio o tipo de cambio. Éste fenómeno se origina por diferentes circunstancias:
El comercio internacional de bienes. Por la adquisición de bienes en otros países, el mayor consumo de productos o servicios de un país, origina una mayor demanda de su moneda.
La inversión. El variar la cantidad de recursos financieros que colocan en el exterior tanto en inversiones productivas como en inversiones financieras. Es el mismo caso del punto anterior, sólo que aquí la demanda es de productos financieros, lo que origina que el mercado busque la moneda de ese país para invertir.
Especulación. Basada en la adquisición de divisas o venta de la misma con la esperanza de obtener una ganancia en el cambio de una moneda por otra. Esta es la manera en que los grandes capitales del mundo pueden alterar el valor de una moneda, al comprar sumas importantes de la divisa seleccionada, escasea, y origina que la demanda aumente y de esa forma su valor.
El arbitraje. Consiste en adquirir la moneda en un mercado por un precio inferior e instantáneamente venderla en otro distinto por un precio superior. Con lo que se consigue una ganancia segura.
Como se mencionó, el riesgo financiero que existe por no considerar un posible cambio en el valor de nuestra moneda en relación con el valor monetario de la inversión que realicemos, puede causar desviaciones importantes en el resultado que proyectamos obtener de esa actividad financiera.
Si tienes un portafolio de inversiones que incluya varias monedas, o piensas recurrir en una práctica de éste tipo, te recomendamos informarte debidamente con un asesor experimentado en transacciones globales, ya que la información que ellos obtienen para asesorar adecuadamente a sus clientes, difícilmente podrá acceder a ella un inversionista novel. Es importante aclarar que el presente artículo es de carácter informativo solamente, y no representa ningún tipo de recomendación o asesoría.
viernes, 26 de junio de 2009
miércoles, 24 de junio de 2009
Cómo usar el benchmark financiero.
Benchmark es un término procedente del inglés que significa literalmente "punto de referencia" o "parámetro". El uso de este vocablo anglosajón se ha extendido por el mundo para denominar una técnica de comparación entre dos o más productos en diferentes áreas del conocimiento como son la informática, las ciencias exactas, las ciencias sociales y las finanzas. Cada campo, sin embargo, entiende por benchmark algo ligeramente distinto. En el ámbito de las empresas por ejemplo, se trata del continuo proceso sistematizado de evaluación de los productos y servicios que ofrece la compañía, con la finalidad de mejorar la calidad. En economía el sustantivo deriva en verbo: benchmarking, que consiste en una técnica de comparación encaminada a mejorar la competitividad de los mercados al realizar estudios comparativos del desempeño de diversas empresas con una serie de variables, coeficientes e indicadores predeterminados. En el lenguaje financiero el benchmark se refiere al "mercado testigo", es decir, al punto que sirve como referencia para medir el rendimiento de las inversiones que se realizan. Se denomina así al instrumento financiero utilizado como parámetro para evaluar la eficiencia de la gestión de un portafolio financiero en comparación con emisiones del mismo tipo o en el mismo mercado. Principales benchmarks financieros en México En nuestro país el intercambio de títulos o acciones se realiza en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Los precios de compra-venta de éstos se calculan por medio de un sistema operativo conocido como BMV-SENTRA Capitales (Sistema Electrónico de Negociación, Transacción, Registro y Asignación). Ahora bien, puesto que calcular el comportamiento de las acciones es un proceso muy complejo, la BMV ofrece una serie de indicadores que registran el promedio de las variaciones en los precios de un grupo representativo de acciones. Cada uno de ellos es revisado y ajustado año con año para mantener su función representativa no sólo del mercado mexicano sino también de la metodología vigente a nivel internacional. Estos índices publicados por la BMV son utilizados por los inversionistas como benchmarks para programar sus operaciones. Entre los más utilizados tenemos:
Índice de Precios y Cotizaciones (IPC). El Índice de Precios y Cotizaciones es el indicador líder de la Bolsa Mexicana de Valores. Expresa el rendimiento del mercado accionario, en función de las variaciones de precios de una muestra representativa, balanceada y ponderada de las series accionarias de mayor bursatilidad. Este indicador sirve como benchmark a los inversionistas de fondos de renta variable, principalmente.
Índice de Dividendos (IDIPC). Este indicador es un complemento del IPC que no ajusta el precio de sus series accionarias cuando las emisoras pagan dividendos. El IDIPC muestra el rendimiento que se obtiene por los dividendos en efectivo que dan las emisoras que conforman el IPC. Así pues, está integrado por las mismas emisoras que el IPC.
Índice México (Inmex) El objetivo principal de este índice es funcionar como un parámetro de medición para emisiones de productos derivados. Surge a partir de la llegada de productos derivados al mercado bursátil, y la necesidad de diseñar un índice que permitiera incluir los estándares de cálculo, las políticas de mantenimiento de productos similares en otros países y que tuviera reconocimiento internacional.
Índice de la Mediana Capitalización (IMC30) Este índice se utiliza para medir las opciones de inversión que no alcanzan el valor de capitalización que requieren el IPC o el Inmex, pero que sin embargo, cuentan con un nivel de bursatilidad aceptable.
Índice Habita (IH)ccEste índice está orientado a medir los cambios y cotizaciones que experimenta el sector de vivienda en México.Contar con parámetros predeterminados es de crucial utilidad para medir el rendimiento proyectado y real de nuestras inversiones. Cuando decidimos invertir los ingresos excedentes debemos tomar en cuenta muchos factores, por lo que el benchmark puede ayudarnos a decidir con más facilidad. Conocer la existencia y el valor de los diversos índices económicos de nuestro país nos permite entender mejor cómo funcionan las inversiones que ofrecen bancos y otras instituciones financieras.
Índice de Precios y Cotizaciones (IPC). El Índice de Precios y Cotizaciones es el indicador líder de la Bolsa Mexicana de Valores. Expresa el rendimiento del mercado accionario, en función de las variaciones de precios de una muestra representativa, balanceada y ponderada de las series accionarias de mayor bursatilidad. Este indicador sirve como benchmark a los inversionistas de fondos de renta variable, principalmente.
Índice de Dividendos (IDIPC). Este indicador es un complemento del IPC que no ajusta el precio de sus series accionarias cuando las emisoras pagan dividendos. El IDIPC muestra el rendimiento que se obtiene por los dividendos en efectivo que dan las emisoras que conforman el IPC. Así pues, está integrado por las mismas emisoras que el IPC.
Índice México (Inmex) El objetivo principal de este índice es funcionar como un parámetro de medición para emisiones de productos derivados. Surge a partir de la llegada de productos derivados al mercado bursátil, y la necesidad de diseñar un índice que permitiera incluir los estándares de cálculo, las políticas de mantenimiento de productos similares en otros países y que tuviera reconocimiento internacional.
Índice de la Mediana Capitalización (IMC30) Este índice se utiliza para medir las opciones de inversión que no alcanzan el valor de capitalización que requieren el IPC o el Inmex, pero que sin embargo, cuentan con un nivel de bursatilidad aceptable.
Índice Habita (IH)ccEste índice está orientado a medir los cambios y cotizaciones que experimenta el sector de vivienda en México.Contar con parámetros predeterminados es de crucial utilidad para medir el rendimiento proyectado y real de nuestras inversiones. Cuando decidimos invertir los ingresos excedentes debemos tomar en cuenta muchos factores, por lo que el benchmark puede ayudarnos a decidir con más facilidad. Conocer la existencia y el valor de los diversos índices económicos de nuestro país nos permite entender mejor cómo funcionan las inversiones que ofrecen bancos y otras instituciones financieras.
jueves, 18 de junio de 2009
¿Como funcionan los valores negociables?
El invertir en diferentes valores negociables se le denomina cartera de inversión, misma que busca maximizar el rendimiento y minimizar el riesgo. El mercado de valores permite la negociación de diferentes instrumentos financieros.
Los valores negociables se caracterizan por ser susceptibles de tráfico en el mercado financiero:
Acciones de Sociedades Anónimas. Es una sociedad mercantil cuyos titulares son en virtud de una participación en el capital social a través de títulos o acciones. Las acciones pueden diferenciarse entre sí por su distinto valor nominal o por los diferentes privilegios vinculados a éstas, como por ejemplo la percepción a un dividendo mínimo. Los accionistas no responden con su patrimonio personal de las deudas de la sociedad, sino únicamente hasta el monto del capital aportado.
Derechos de suscripción. Es la facultad que se otorga a los titulares de acciones para adquirir de una forma preferente las nuevas acciones con respecto a los demás inversores.
Cuotas participativas de cajas de ahorro. Son instrumentos financieros de renta variable que permiten a los inversionistas participar en el reparto del excedente de libre disposición de la entidad emisora. Asimismo las cuotas se pueden comprar y vender en bolsa, es decir, poseen la ventaja de ser líquidas las cuales ofrecen la posibilidad a su titular de obtener una ganancia en caso de revalorización.
Obligaciones privadas. Son obligaciones o bonos, activos emitidos por empresas e instituciones y representan los préstamos que reciben de los inversores, a diferencia de las acciones no confieren derechos políticos sino económicos, el derecho a percibir los intereses pactados y la devolución de todo o parte del capital invertido en una fecha definida.
Pagarés de empresa. Es un documento donde se establece el compromiso de pago de la entidad emisora a la fecha del vencimiento, es a la vez un instrumento de financiación para la entidad emisora. Los pagarés son a corto plazo.
Participación en fondos de inversión. Un fondo de inversión es una sociedad de inversión colectiva en la cual los participantes reciben mayor rentabilidad por la suma de sus capitales de lo que ganarían de manera individual.
Para que un valor sea verdaderamente negociable tiene las siguientes características básicas:
a) Un mercado fácil con amplitud y capacidad para reducir al mínimo la cantidad de tiempo necesaria para convertirlo en efectivo y la probabilidad de pérdida en su valor, ya que si el precio de mercado que se recibe al liquidar un valor se desvía significativamente del monto invertido este no será atractivo.
b) Motivos de compra: El tipo de valores negociables que se compra depende en gran medida del motivo de la compra y se basa en motivos de seguridad, de transacciones y la especulación:
Recursos. Se busca con la adquisición de valores negociables una fuente de liquidez inmediata.
Seguridad. Estos valores deben ser líquidos ya que se compran con fondos que son necesarios más tarde. En consecuencia protegen contra la posibilidad de no poder satisfacer demandas inesperadas de dinero. Razones por las que se tienen valores negociables para obtener rendimientos temporales y después liquidados a fin de cumplir con pagos programados.
Transacciones. Estos valores negociables se mantienen con propósitos transaccionales, o sea que se espera con ellos efectuar algún pago futuro, teniendo en cuenta su convertibilidad en efectivo rápidamente. Para obtener algún rendimiento sobre estos fondos, se invierte en un valor negociable con una fecha de vencimiento que coincida con la fecha para realizar el pago presupuestado.
Especulación. Los valores negociables que se retienen en ocasiones no tienen una utilización para ciertas obligaciones, se mantienen por razones especulativas, es decir, cuando se tiene dinero en exceso hasta que se haga de éste un uso apropiado, se le invierte en valores negociables o instrumentos a largo plazo.
Los valores negociables otorgan resultados como mercado continuo donde se compran y venden acciones en cada momento, algunas son más vendidas que otras.
Las características básicas de un mercado continuo y organizado que permiten que el mercado tenga mayor liquidez, es decir se transforman los valores en dinero en un periodo a corto de tiempo:
1. Frecuencia de ventas. La velocidad en la que cambian de dueño los valores. 2. Dispersión estrecha. Existe la diferencia entre el precio solicitado por el vendedor y ofrecido por el comprador. 3. Rentabilidad del valor negociable. Viene dada por el beneficio esperado del valor negociable. 4. Ejecución rápida. El tomar rápidamente una decisión de compra o venta se puede poner oferta en el mercado, es decir facilitan los medios y procedimientos para la compra y venta de valores. 5. Liquidez. Las características anteriores permiten que el mercado tenga mayor liquidez, es decir, se transforman los valores en dinero en un periodo corto de tiempo sin tener que castigarlos de manera significativa.
El invertir en valores negociables conlleva riesgos, pero también ventajas:
Los inversionistas se encuentran en capacidad de estructurar su propia cartera de inversiones integrada por diversos valores de diferentes características de plazo, liquidez, riesgo y rentabilidad.
Los valores negociables permiten percibir rendimientos sobre fondos temporalmente ociosos.
Un valor negociable cuenta con un mercado accesible, es decir que cuando se encuentre a la venta tenga compradores. Una amplitud de mercado determinada por la cantidad de miembros que compren los valores negociables. La profundidad de mercado caracterizada por la capacidad de absorber la compra o venta de una gran cantidad de valores.
Los riesgos inherentes a la seguridad del capital deben ser bajos. Esto es la probabilidad mínima de pérdida de valor, es decir seguridad de capital que va relacionado con la volatilidad de precios.
Los valores negociables funcionan como activos corrientes al realizar inversiones donde se producen reservas secundarias de dinero y es la forma eficaz de guardar efectivo. Son instrumentos del mercado de dinero a corto plazo que ganan dividendos y nos permiten mantener los fondos para nuestras actividades y compromisos diarios.
Asimismo el efectivo y los valores negociables sirven como reserva de fondos para pagar cuentas que se estén venciendo y cubrir algún desembolso inesperado, al mismo tiempo que podemos recibir utilidades al mantener nuestro capital de operación diaria invertido.
El mercado de valores es una herramienta útil para manejar nuestro dinero productivamente, sin embargo es necesario conocer profundamente como funciona, por lo que es recomendable asesorarse por un experto. Es importante destacar que la información contenida en el presente artículo es de carácter informativo y no representa invitación o asesoría alguna para invertir en éste tipo de valores.
Los valores negociables se caracterizan por ser susceptibles de tráfico en el mercado financiero:
Acciones de Sociedades Anónimas. Es una sociedad mercantil cuyos titulares son en virtud de una participación en el capital social a través de títulos o acciones. Las acciones pueden diferenciarse entre sí por su distinto valor nominal o por los diferentes privilegios vinculados a éstas, como por ejemplo la percepción a un dividendo mínimo. Los accionistas no responden con su patrimonio personal de las deudas de la sociedad, sino únicamente hasta el monto del capital aportado.
Derechos de suscripción. Es la facultad que se otorga a los titulares de acciones para adquirir de una forma preferente las nuevas acciones con respecto a los demás inversores.
Cuotas participativas de cajas de ahorro. Son instrumentos financieros de renta variable que permiten a los inversionistas participar en el reparto del excedente de libre disposición de la entidad emisora. Asimismo las cuotas se pueden comprar y vender en bolsa, es decir, poseen la ventaja de ser líquidas las cuales ofrecen la posibilidad a su titular de obtener una ganancia en caso de revalorización.
Obligaciones privadas. Son obligaciones o bonos, activos emitidos por empresas e instituciones y representan los préstamos que reciben de los inversores, a diferencia de las acciones no confieren derechos políticos sino económicos, el derecho a percibir los intereses pactados y la devolución de todo o parte del capital invertido en una fecha definida.
Pagarés de empresa. Es un documento donde se establece el compromiso de pago de la entidad emisora a la fecha del vencimiento, es a la vez un instrumento de financiación para la entidad emisora. Los pagarés son a corto plazo.
Participación en fondos de inversión. Un fondo de inversión es una sociedad de inversión colectiva en la cual los participantes reciben mayor rentabilidad por la suma de sus capitales de lo que ganarían de manera individual.
Para que un valor sea verdaderamente negociable tiene las siguientes características básicas:
a) Un mercado fácil con amplitud y capacidad para reducir al mínimo la cantidad de tiempo necesaria para convertirlo en efectivo y la probabilidad de pérdida en su valor, ya que si el precio de mercado que se recibe al liquidar un valor se desvía significativamente del monto invertido este no será atractivo.
b) Motivos de compra: El tipo de valores negociables que se compra depende en gran medida del motivo de la compra y se basa en motivos de seguridad, de transacciones y la especulación:
Recursos. Se busca con la adquisición de valores negociables una fuente de liquidez inmediata.
Seguridad. Estos valores deben ser líquidos ya que se compran con fondos que son necesarios más tarde. En consecuencia protegen contra la posibilidad de no poder satisfacer demandas inesperadas de dinero. Razones por las que se tienen valores negociables para obtener rendimientos temporales y después liquidados a fin de cumplir con pagos programados.
Transacciones. Estos valores negociables se mantienen con propósitos transaccionales, o sea que se espera con ellos efectuar algún pago futuro, teniendo en cuenta su convertibilidad en efectivo rápidamente. Para obtener algún rendimiento sobre estos fondos, se invierte en un valor negociable con una fecha de vencimiento que coincida con la fecha para realizar el pago presupuestado.
Especulación. Los valores negociables que se retienen en ocasiones no tienen una utilización para ciertas obligaciones, se mantienen por razones especulativas, es decir, cuando se tiene dinero en exceso hasta que se haga de éste un uso apropiado, se le invierte en valores negociables o instrumentos a largo plazo.
Los valores negociables otorgan resultados como mercado continuo donde se compran y venden acciones en cada momento, algunas son más vendidas que otras.
Las características básicas de un mercado continuo y organizado que permiten que el mercado tenga mayor liquidez, es decir se transforman los valores en dinero en un periodo a corto de tiempo:
1. Frecuencia de ventas. La velocidad en la que cambian de dueño los valores. 2. Dispersión estrecha. Existe la diferencia entre el precio solicitado por el vendedor y ofrecido por el comprador. 3. Rentabilidad del valor negociable. Viene dada por el beneficio esperado del valor negociable. 4. Ejecución rápida. El tomar rápidamente una decisión de compra o venta se puede poner oferta en el mercado, es decir facilitan los medios y procedimientos para la compra y venta de valores. 5. Liquidez. Las características anteriores permiten que el mercado tenga mayor liquidez, es decir, se transforman los valores en dinero en un periodo corto de tiempo sin tener que castigarlos de manera significativa.
El invertir en valores negociables conlleva riesgos, pero también ventajas:
Los inversionistas se encuentran en capacidad de estructurar su propia cartera de inversiones integrada por diversos valores de diferentes características de plazo, liquidez, riesgo y rentabilidad.
Los valores negociables permiten percibir rendimientos sobre fondos temporalmente ociosos.
Un valor negociable cuenta con un mercado accesible, es decir que cuando se encuentre a la venta tenga compradores. Una amplitud de mercado determinada por la cantidad de miembros que compren los valores negociables. La profundidad de mercado caracterizada por la capacidad de absorber la compra o venta de una gran cantidad de valores.
Los riesgos inherentes a la seguridad del capital deben ser bajos. Esto es la probabilidad mínima de pérdida de valor, es decir seguridad de capital que va relacionado con la volatilidad de precios.
Los valores negociables funcionan como activos corrientes al realizar inversiones donde se producen reservas secundarias de dinero y es la forma eficaz de guardar efectivo. Son instrumentos del mercado de dinero a corto plazo que ganan dividendos y nos permiten mantener los fondos para nuestras actividades y compromisos diarios.
Asimismo el efectivo y los valores negociables sirven como reserva de fondos para pagar cuentas que se estén venciendo y cubrir algún desembolso inesperado, al mismo tiempo que podemos recibir utilidades al mantener nuestro capital de operación diaria invertido.
El mercado de valores es una herramienta útil para manejar nuestro dinero productivamente, sin embargo es necesario conocer profundamente como funciona, por lo que es recomendable asesorarse por un experto. Es importante destacar que la información contenida en el presente artículo es de carácter informativo y no representa invitación o asesoría alguna para invertir en éste tipo de valores.
lunes, 15 de junio de 2009
Los cambios en la bolsa de valores nos afectan a todos.
La bolsa de valores es la institución donde se realiza la compra-venta de acciones de las empresas. Las acciones son fracciones de un negocio que las empresas ponen a la disposición del público para la realizar transacciones con ellas. Esto permite a las empresas aumentar su capital incrementando el número de inversionistas, es decir, de personas que apuestan a un cierto negocio otorgándole medios económicos.
Para invertir en el mercado accionario tenemos dos opciones: la compra de acciones directas (por medio de una casa de bolsa) o bien optar por una sociedad de inversión que compra las acciones con una operadora de fondos. Las operaciones se pueden realizar directamente en la institución con los ejecutivos, por teléfono o por Internet.
Cada día la bolsa abre sus mercados para permitir que se compren y se vendan las acciones. Todos los días, los precios de las acciones varían. Algunas aumentan su valor y otras lo disminuyen. Los clientes convierten su dinero en acciones o las acciones en dinero. Eso se conoce como "negociar acciones".
¿Para qué se invierte en acciones?
Cuando se invierte en acciones se busca obtener más dinero vendiendo las acciones a un precio más alto del que fueron compradas, de forma que al final de la transacción el dinero que nos queda sea mayor del que invertimos en un principio. Esta ganancia se denomina plusvalía.
Por ejemplo, si el valor de una acción al momento de la compra es de $10 pesos y un año después la vendemos en $15 pesos habremos ganado $5 pesos, es decir un 50% más de lo que teníamos. Esta cantidad se multiplica por el número de acciones que hayamos adquirido. El fenómeno opuesto sucede cuando una empresa cae o pierde valor. Puede suceder que la empresa no sea tan exitosa y que las acciones que compramos en $10 pesos, meses después sean vendidas en $7 pesos, lo que significa que habremos perdido el 30% de lo que teníamos.
Cuando se espera que una empresa crezca o que tenga más ganancias, el precio de sus acciones tiende a subir.
Tal vez haya escuchado hablar de los dividendos entre inversionistas. Otra forma en la que se gana dinero por medio de las acciones es cuando la empresa en la que invertimos realiza un reparto de sus utilidades entre los accionistas. Así pues, la empresa paga una cantidad fija por cada acción que se tenga.
¿Qué sucede con mis inversiones cuando la bolsa sube o baja?
Los altibajos de la bolsa son noticias de todos los días. Sabemos que cuando la bolsa pierde puntos es malo, pero muchas veces no comprendemos bien por qué. Los cambios en la bolsa de valores son muy importantes en primer lugar porque son indicadores de la situación económica, política y social del país y sus relaciones con el mundo. Cuando existe una recesión; la bolsa cae, mientras que cuando los niveles de crecimiento económico aumentan, la bolsa también sube.
Pero además de ser un instrumento de medición sobre la situación del país, las variaciones de la bolsa tienen un impacto importante en la economía. Aunque cambios en la bolsa no se traducen de inmediato en las finanzas de las personas que no tienen acciones directamente con la bolsa, sino que tienen su dinero en fondos o en cuentas de ahorro, a mediano y largo plazo se experimentan los efectos.
Cuando la bolsa sube, tienden a acompañarla en su camino otros mercados como los de deuda, los de renta fija y los bonos. Lo mismo sucede cuando la bolsa pierde puntos. Así pues los primeros que reciben el impacto son los accionistas que compran directamente a las empresas por medio de casa de bolsa, pero tarde o temprano las tendencias de la bolsa de valores se reflejan también en otros mercados financieros.
Además, las variaciones bursátiles repercuten también en personas que no invierten.
Por ejemplo, si la bolsa experimenta un periodo de auge y los accionistas ven crecer sus ganancias, tendrán dinero extra para consumir más bienes y servicios. Aumenta la compra de automóviles, casas, muebles, electrodomésticos, paquetes turísticos, entre otros. Lo anterior genera un círculo positivo en donde las empresas tienen más ganancias y aumentan sus inversiones, lo cuál eleva el precio de sus acciones en la bolsa.
Por desgracia también puede ocurrir el fenómeno contrario. Si la bolsa pierde, esto significa que no sólo los inversionistas directos perderán dinero, sino también las empresas y por consecuencia sus empleados, las familias de éstos y así sucesivamente.
Sin embargo, la baja en la bolsa no siempre significa que las acciones de las empresas han caído. Algunas veces la bolsa puede perder puntos en momentos de aparente auge. Esto sucede porque muchos inversionistas, al ver aumentadas sus ganancias, predicen que ese será el punto más alto al que lleguen, por lo que empiezan a retirar su dinero.
Finalmente las variaciones en la bolsa son un reflejo de la economía del país y por lo tanto nos afectan a todos en algún momento.
Hay que recordar que cuando se invierte en la bolsa se puede perder o ganar, pero los resultados no son inmediatos, para conocer realmente el resultado de nuestras inversiones muchos recomiendan esperar al menos dos años y no dejarse llevar por la volatilidad de los mercados.
Para invertir en el mercado accionario tenemos dos opciones: la compra de acciones directas (por medio de una casa de bolsa) o bien optar por una sociedad de inversión que compra las acciones con una operadora de fondos. Las operaciones se pueden realizar directamente en la institución con los ejecutivos, por teléfono o por Internet.
Cada día la bolsa abre sus mercados para permitir que se compren y se vendan las acciones. Todos los días, los precios de las acciones varían. Algunas aumentan su valor y otras lo disminuyen. Los clientes convierten su dinero en acciones o las acciones en dinero. Eso se conoce como "negociar acciones".
¿Para qué se invierte en acciones?
Cuando se invierte en acciones se busca obtener más dinero vendiendo las acciones a un precio más alto del que fueron compradas, de forma que al final de la transacción el dinero que nos queda sea mayor del que invertimos en un principio. Esta ganancia se denomina plusvalía.
Por ejemplo, si el valor de una acción al momento de la compra es de $10 pesos y un año después la vendemos en $15 pesos habremos ganado $5 pesos, es decir un 50% más de lo que teníamos. Esta cantidad se multiplica por el número de acciones que hayamos adquirido. El fenómeno opuesto sucede cuando una empresa cae o pierde valor. Puede suceder que la empresa no sea tan exitosa y que las acciones que compramos en $10 pesos, meses después sean vendidas en $7 pesos, lo que significa que habremos perdido el 30% de lo que teníamos.
Cuando se espera que una empresa crezca o que tenga más ganancias, el precio de sus acciones tiende a subir.
Tal vez haya escuchado hablar de los dividendos entre inversionistas. Otra forma en la que se gana dinero por medio de las acciones es cuando la empresa en la que invertimos realiza un reparto de sus utilidades entre los accionistas. Así pues, la empresa paga una cantidad fija por cada acción que se tenga.
¿Qué sucede con mis inversiones cuando la bolsa sube o baja?
Los altibajos de la bolsa son noticias de todos los días. Sabemos que cuando la bolsa pierde puntos es malo, pero muchas veces no comprendemos bien por qué. Los cambios en la bolsa de valores son muy importantes en primer lugar porque son indicadores de la situación económica, política y social del país y sus relaciones con el mundo. Cuando existe una recesión; la bolsa cae, mientras que cuando los niveles de crecimiento económico aumentan, la bolsa también sube.
Pero además de ser un instrumento de medición sobre la situación del país, las variaciones de la bolsa tienen un impacto importante en la economía. Aunque cambios en la bolsa no se traducen de inmediato en las finanzas de las personas que no tienen acciones directamente con la bolsa, sino que tienen su dinero en fondos o en cuentas de ahorro, a mediano y largo plazo se experimentan los efectos.
Cuando la bolsa sube, tienden a acompañarla en su camino otros mercados como los de deuda, los de renta fija y los bonos. Lo mismo sucede cuando la bolsa pierde puntos. Así pues los primeros que reciben el impacto son los accionistas que compran directamente a las empresas por medio de casa de bolsa, pero tarde o temprano las tendencias de la bolsa de valores se reflejan también en otros mercados financieros.
Además, las variaciones bursátiles repercuten también en personas que no invierten.
Por ejemplo, si la bolsa experimenta un periodo de auge y los accionistas ven crecer sus ganancias, tendrán dinero extra para consumir más bienes y servicios. Aumenta la compra de automóviles, casas, muebles, electrodomésticos, paquetes turísticos, entre otros. Lo anterior genera un círculo positivo en donde las empresas tienen más ganancias y aumentan sus inversiones, lo cuál eleva el precio de sus acciones en la bolsa.
Por desgracia también puede ocurrir el fenómeno contrario. Si la bolsa pierde, esto significa que no sólo los inversionistas directos perderán dinero, sino también las empresas y por consecuencia sus empleados, las familias de éstos y así sucesivamente.
Sin embargo, la baja en la bolsa no siempre significa que las acciones de las empresas han caído. Algunas veces la bolsa puede perder puntos en momentos de aparente auge. Esto sucede porque muchos inversionistas, al ver aumentadas sus ganancias, predicen que ese será el punto más alto al que lleguen, por lo que empiezan a retirar su dinero.
Finalmente las variaciones en la bolsa son un reflejo de la economía del país y por lo tanto nos afectan a todos en algún momento.
Hay que recordar que cuando se invierte en la bolsa se puede perder o ganar, pero los resultados no son inmediatos, para conocer realmente el resultado de nuestras inversiones muchos recomiendan esperar al menos dos años y no dejarse llevar por la volatilidad de los mercados.
viernes, 12 de junio de 2009
Tus comprobantes de pago y estados de cuenta.
Cada vez que realizamos una transacción económica, recibimos un comprobante de ellas, que puede ser una factura, un recibo o un ticket; también recibimos el voucher de las compras que realizamos con la tarjeta de crédito.
Es común que no tengamos la costumbre de conservar estos papeles y nos deshacemos de ellos de inmediato. Sin embargo, es importante tomar en cuenta las siguientes consideraciones, antes de hacer a un lado nuestros comprobantes:
Guardar todas las notas, nos brinda la posibilidad de hacer un balance mensual de todo lo que gastamos y en qué conceptos. La sencilla suma de todos los totales y la división por rubros, nos puede dar una clara idea de cómo estamos utilizando nuestros ingresos y de qué manera respetamos o no nuestro presupuesto establecido.
Otro punto a considerar, es que todas las reclamaciones que hagamos a los establecimientos comerciales deben hacerse con la nota o factura que nos entregaron al realizar la compra.
Bastará con guardar estos comprobantes por un mes, luego de haber hecho nuestro balance mensual.
En caso de que recibamos ingresos por honorarios, la atención a los comprobantes se vuelve vital, ya que nos servirán para elaborar nuestra lista de gastos mensuales.
En relación a los Estados de Cuenta, hay algunos puntos que debemos analizar:
Debemos estar atentos a recibir los Estados de la Tarjeta de Crédito y Débito que envía el banco de manera mensual. Recuerde que el hecho de no recibir a tiempo el documento, no lo exime de su obligación de pago mínimo.
Además de hacer sus pagos, debemos revisar a detalle cada uno de los cargos, para verificar que no exista algún movimiento que haya echo una tercera persona a costa de nuestros fondos.
Es conveniente conservar todos los estados de cuenta del año, para llevar el control y monitoreo del comportamiento de nuestro manejo del crédito y de nuestro cumplimiento en los pagos, que sin duda se verá reflejado en nuestro historial crediticio.
La organización de todos nuestros papeles, es indispensable para no sufrir inconvenientes y para vigilar nuestro presupuesto.
Es común que no tengamos la costumbre de conservar estos papeles y nos deshacemos de ellos de inmediato. Sin embargo, es importante tomar en cuenta las siguientes consideraciones, antes de hacer a un lado nuestros comprobantes:
Guardar todas las notas, nos brinda la posibilidad de hacer un balance mensual de todo lo que gastamos y en qué conceptos. La sencilla suma de todos los totales y la división por rubros, nos puede dar una clara idea de cómo estamos utilizando nuestros ingresos y de qué manera respetamos o no nuestro presupuesto establecido.
Otro punto a considerar, es que todas las reclamaciones que hagamos a los establecimientos comerciales deben hacerse con la nota o factura que nos entregaron al realizar la compra.
Bastará con guardar estos comprobantes por un mes, luego de haber hecho nuestro balance mensual.
En caso de que recibamos ingresos por honorarios, la atención a los comprobantes se vuelve vital, ya que nos servirán para elaborar nuestra lista de gastos mensuales.
En relación a los Estados de Cuenta, hay algunos puntos que debemos analizar:
Debemos estar atentos a recibir los Estados de la Tarjeta de Crédito y Débito que envía el banco de manera mensual. Recuerde que el hecho de no recibir a tiempo el documento, no lo exime de su obligación de pago mínimo.
Además de hacer sus pagos, debemos revisar a detalle cada uno de los cargos, para verificar que no exista algún movimiento que haya echo una tercera persona a costa de nuestros fondos.
Es conveniente conservar todos los estados de cuenta del año, para llevar el control y monitoreo del comportamiento de nuestro manejo del crédito y de nuestro cumplimiento en los pagos, que sin duda se verá reflejado en nuestro historial crediticio.
La organización de todos nuestros papeles, es indispensable para no sufrir inconvenientes y para vigilar nuestro presupuesto.
sábado, 6 de junio de 2009
¿Cual es el mejor momento para comprar acciones?
crisis financiera puede ser un momento de oportunidad.
Todos estamos concientes de las consecuencias negativas que trae consigo una situación financiera difícil como la que atraviesa nuestro país y el mundo en general. Sin embargo, es importante puntualizar también que, en algunas ocasiones, podemos utilizar la volatilidad de los mercados en beneficio de nuestras inversiones.
En octubre del año pasado (2008), el periódico con gran prestigio en Estados Unidos, "The New York Times", publicó una colaboración editorial del multimillonario inversionista Warren Buffet, conocido como "El Oráculo de Omaha" por la exactitud de sus predicciones financieras.
Hablando sobre la crisis que ya se veía muy cercana, Buffet afirmó que la regla de oro que regía sus decisiones monetarias era: "Hay que ser cautos cuando otros sean codiciosos, pero hay que ser codiciosos cuando los demás sean cautos". ("Be fearful when others are greedy, and be greedy when others are fearful").
En su artículo, el empresario asegura que la crisis financiera es un estado temporal de la economía mundial, por lo que recomienda aprovechar la volatilidad de los mercados para realizar inversiones que puedan mostrar sus beneficios a largo plazo.
Las aseveraciones de Buffet responden al supuesto de que cuando existe una crisis económica los precios de muchas acciones tienden a caer, sin embargo, a la vuelta de algunos años, por lo general recuperan su valor original. Algunos grandes inversionistas como él han forjado sus fortunas adquiriendo negocios que resultaban poco redituables en un momento determinado, pero que con el tiempo se recuperaron dando grandes ganancias al comprador.
Siguiendo estas reflexiones sobre el comportamiento de los mercados podemos pensar que las tendencias a la baja de las bolsas de valores mundiales pueden permitirnos invertir en acciones de bajo costo, que a mediano o largo plazo resulten en una inversión redituable.
Así, comprar acciones en momentos de crisis puede ser una buena estrategia para los inversionistas pacientes que confían en el comportamiento cíclico del sistema económico capitalista. En muchas ocasiones, las acciones que durante una crisis tenían un precio 'X', después de algunos años duplican o triplican su valor.
Sin embargo, no debemos perder de vista el riesgo en que se incurre al realizar cualquier inversión en los mercados. Es necesario recordar que en el mundo de las finanzas no existen certezas absolutas y ni el mejor de los oráculos puede predecir su comportamiento exacto.
Algunas consideraciones importantes
A continuación le presentamos algunas estrategias que puede seguir si decide invertir en acciones:
Nunca tome decisiones precipitadas. Destine un tiempo para estudiar los comportamientos históricos de 4 ó 5 empresas que ofrezcan sus acciones en la BMV, infórmese sobre la rentabilidad que han tenido en los últimos 10 años. Así podrá tener una idea general sobre las posibilidades que tienen de recuperarse, caer o permanecer igual.
Haga también una proyección a futuro de las empresas que ha elegido. Piense en las necesidades presentes y próximas del país y del mundo para saber si dichas empresas tienen potencial de crecimiento
No se deje llevar por impulsos y corazonadas. Estudie con cuidado sus opciones.
No espere resultados inmediatos. Recuerde que si decide seguir la estrategia de invertir en momentos económicos difíciles, deberá ser paciente y pensar en el largo plazo.
No arriesgue su patrimonio. Siempre que realice una inversión tenga cuidado de destinar sólo los recursos que considere excedentes, es decir, no planee su economía en función del posible éxito de dicha operación.
Finalmente, siempre que lo sienta necesario, acuda a un experto que le explique y oriente en las dudas que le puedan surgir en cualquier momento. Asimismo es importante aclarar que el presente artículo tiene como objetivo introducir al tema en este tipo de inversiones, por lo que no debe ser considerado como recomendación o asesoría alguna.
Todos estamos concientes de las consecuencias negativas que trae consigo una situación financiera difícil como la que atraviesa nuestro país y el mundo en general. Sin embargo, es importante puntualizar también que, en algunas ocasiones, podemos utilizar la volatilidad de los mercados en beneficio de nuestras inversiones.
En octubre del año pasado (2008), el periódico con gran prestigio en Estados Unidos, "The New York Times", publicó una colaboración editorial del multimillonario inversionista Warren Buffet, conocido como "El Oráculo de Omaha" por la exactitud de sus predicciones financieras.
Hablando sobre la crisis que ya se veía muy cercana, Buffet afirmó que la regla de oro que regía sus decisiones monetarias era: "Hay que ser cautos cuando otros sean codiciosos, pero hay que ser codiciosos cuando los demás sean cautos". ("Be fearful when others are greedy, and be greedy when others are fearful").
En su artículo, el empresario asegura que la crisis financiera es un estado temporal de la economía mundial, por lo que recomienda aprovechar la volatilidad de los mercados para realizar inversiones que puedan mostrar sus beneficios a largo plazo.
Las aseveraciones de Buffet responden al supuesto de que cuando existe una crisis económica los precios de muchas acciones tienden a caer, sin embargo, a la vuelta de algunos años, por lo general recuperan su valor original. Algunos grandes inversionistas como él han forjado sus fortunas adquiriendo negocios que resultaban poco redituables en un momento determinado, pero que con el tiempo se recuperaron dando grandes ganancias al comprador.
Siguiendo estas reflexiones sobre el comportamiento de los mercados podemos pensar que las tendencias a la baja de las bolsas de valores mundiales pueden permitirnos invertir en acciones de bajo costo, que a mediano o largo plazo resulten en una inversión redituable.
Así, comprar acciones en momentos de crisis puede ser una buena estrategia para los inversionistas pacientes que confían en el comportamiento cíclico del sistema económico capitalista. En muchas ocasiones, las acciones que durante una crisis tenían un precio 'X', después de algunos años duplican o triplican su valor.
Sin embargo, no debemos perder de vista el riesgo en que se incurre al realizar cualquier inversión en los mercados. Es necesario recordar que en el mundo de las finanzas no existen certezas absolutas y ni el mejor de los oráculos puede predecir su comportamiento exacto.
Algunas consideraciones importantes
A continuación le presentamos algunas estrategias que puede seguir si decide invertir en acciones:
Nunca tome decisiones precipitadas. Destine un tiempo para estudiar los comportamientos históricos de 4 ó 5 empresas que ofrezcan sus acciones en la BMV, infórmese sobre la rentabilidad que han tenido en los últimos 10 años. Así podrá tener una idea general sobre las posibilidades que tienen de recuperarse, caer o permanecer igual.
Haga también una proyección a futuro de las empresas que ha elegido. Piense en las necesidades presentes y próximas del país y del mundo para saber si dichas empresas tienen potencial de crecimiento
No se deje llevar por impulsos y corazonadas. Estudie con cuidado sus opciones.
No espere resultados inmediatos. Recuerde que si decide seguir la estrategia de invertir en momentos económicos difíciles, deberá ser paciente y pensar en el largo plazo.
No arriesgue su patrimonio. Siempre que realice una inversión tenga cuidado de destinar sólo los recursos que considere excedentes, es decir, no planee su economía en función del posible éxito de dicha operación.
Finalmente, siempre que lo sienta necesario, acuda a un experto que le explique y oriente en las dudas que le puedan surgir en cualquier momento. Asimismo es importante aclarar que el presente artículo tiene como objetivo introducir al tema en este tipo de inversiones, por lo que no debe ser considerado como recomendación o asesoría alguna.
miércoles, 3 de junio de 2009
Principio básico de los ahorros.
Cálculo de interés simple
monto x tasa de interés x tiempo (en años) = monto ganado
Ejemplo: si tienes $100 en una cuenta de ahorro que paga interés simple al 6%, durante el primer año ganarías $6 en intereses.
$100 x 0,06 = $6
Al finalizar los dos años habrás ganado $12. La cuenta continuaría aumentando a razón de $6 por año, a pesar del interés acumulado.
Cálculo de interés compuesto.
El interés se paga sobre la cantidad del depósito original más el interés ganado (monto original + interés ganado) x tasa de interés x tiempo - monto ganado
Ejemplo: Si tienes $100 en ahorros en una cuenta de ahorro que paga interés compuesto anual al 6%, el primer año ganarías $6 en intereses.
$100 x 0,06 x 1 = $6 $100 + $6 = $106
En el caso del interés compuesto, el segundo año ganarías $6,36 en intereses.
El cálculo del segundo año sería el siguiente:
$100 x 0,06 x 1 = $6,36$106 + $6,36 x 0,06 x 1 = $112,36
La regla del 72
La regla del 72 te ayuda a determinar cuántos años te llevará duplicar tu dinero:
72 dividido entre La tasa de interés que puedes obtener
= años que te tomaría duplicar tu inversión
También la puedes usar para determinar qué interés necesitarías para duplicar tu dinero en un determinado número de años.
72 dividido entreAños para duplicar la inversión
= tasa de interés requerida
Comienza a ahorrar temprano
Cuanto más temprano empieces, más te beneficiarás de la tasa de interés compuesta. Supongamos que María y Arturo ahorran la misma cantidad de dinero por mes a la misma tasa de interés. María comienza a los 22 años y deja de ahorrar a los 30. Arturo comienza a los 30 y termina a los 65. A la hora de retirarse, Arturo no habrá logrado ahorrar lo mismo que María.
monto x tasa de interés x tiempo (en años) = monto ganado
Ejemplo: si tienes $100 en una cuenta de ahorro que paga interés simple al 6%, durante el primer año ganarías $6 en intereses.
$100 x 0,06 = $6
Al finalizar los dos años habrás ganado $12. La cuenta continuaría aumentando a razón de $6 por año, a pesar del interés acumulado.
Cálculo de interés compuesto.
El interés se paga sobre la cantidad del depósito original más el interés ganado (monto original + interés ganado) x tasa de interés x tiempo - monto ganado
Ejemplo: Si tienes $100 en ahorros en una cuenta de ahorro que paga interés compuesto anual al 6%, el primer año ganarías $6 en intereses.
$100 x 0,06 x 1 = $6 $100 + $6 = $106
En el caso del interés compuesto, el segundo año ganarías $6,36 en intereses.
El cálculo del segundo año sería el siguiente:
$100 x 0,06 x 1 = $6,36$106 + $6,36 x 0,06 x 1 = $112,36
La regla del 72
La regla del 72 te ayuda a determinar cuántos años te llevará duplicar tu dinero:
72 dividido entre La tasa de interés que puedes obtener
= años que te tomaría duplicar tu inversión
También la puedes usar para determinar qué interés necesitarías para duplicar tu dinero en un determinado número de años.
72 dividido entreAños para duplicar la inversión
= tasa de interés requerida
Comienza a ahorrar temprano
Cuanto más temprano empieces, más te beneficiarás de la tasa de interés compuesta. Supongamos que María y Arturo ahorran la misma cantidad de dinero por mes a la misma tasa de interés. María comienza a los 22 años y deja de ahorrar a los 30. Arturo comienza a los 30 y termina a los 65. A la hora de retirarse, Arturo no habrá logrado ahorrar lo mismo que María.
lunes, 1 de junio de 2009
La optimización de nuestros recursos financieros.
La correcta planificación de las finanzas personales permite optimizar nuestros recursos financieros para alcanzar diferentes objetivos.
La administración financiera es uno de los métodos más eficaces para incrementar el nivel de vida en forma segura. Los componentes para aplicar dicha administración son los recursos financieros, es decir el dinero que ingresa a nuestra cuenta y el nivel de gasto que realizamos, así que el manejo de estos conceptos nos ayuda a crecer o fracasar financieramente en nuestra vida.
Para llevar con eficacia nuestras finanzas personales, es recomendable seguir los siguientes pasos:
Informarnos de nuestra situación financiera actual, es decir el resultado mensual de los ingresos y egresos.
Conocer los aspectos básicos de las finanzas personales. Ingreso, gasto, ahorro e inversión.
Realizar un plan financiero que incluya los objetivos y metas que nos proponemos realizar en nuestra vida.
Actuar con disciplina para llevar a cabo el plan que nos llevará a los resultados financieros que esperamos.
La riqueza se obtiene cuando obtenemos un excedente entre el ingreso y el gasto. Es decir el ingreso que produce nuestro trabajo será la base para definir el ingreso mínimo que se requiere para mantener el nivel de vida deseado y lograr el ahorro que genere mayor riqueza.
Las familias deben informarse de la relación entre sus ingresos y gastos que permita cumplir metas financieras a mediano y largo plazo. Controlar el nivel de gasto será la clave para un mejor desarrollo económico.
El siguiente método le ayudará a enterarse de su situación financiera personal:
Iniciar un diagnóstico. Determinar los ingresos, cómo se gastan e invierten y formas de aumentarlos en el corto, mediano y largo plazo.
Analizar la opción de optimizar el gasto. Con la finalidad de empezar un fondo o ahorro se debe revisar a profundidad los gastos realizados mensualmente para eliminar los que no son tan significativos y de los cuales se pueda prescindir.
Investigar el nivel de endeudamiento. Es recomendable que éste no sobrepase el 30% de los ingresos totales.
Realizar una evaluación personal y familiar. Mejorando los hábitos del control financiero y adquiriendo el hábito del ahorro se pueden establecer las metas que se desean lograr.
El contar con un sistema de ahorro a través del trabajo es una forma segura de ahorrar, sin embargo debemos pensar en incrementar con aportaciones adicionales o guardar una cantidad mensualmente en cualquier otra cuenta de cheques o ahorro, para posteriormente invertir en la herramienta financiera que decidamos.
Los ahorros también tienen la finalidad de apoyarnos en casos de emergencia o en la adquisición de bienes y servicios que nos ofrezcan una buena oportunidad.
La optimización de nuestros recursos se basa en lograr objetivos financieros que estén orientados a darnos seguridad económica en el momento, pero también en el futuro.
Las metas financieras están relacionadas con las etapas de una familia.
Ejemplo:
Un matrimonio joven, recién casados, sin hijos tiene la ventaja de optimizar sus ingresos y aumentar su capacidad de ahorro. El tiempo ayuda en la producción y aumento de capital.
Al no tener hijos, las parejas tienen la oportunidad de incrementar su tolerancia al riesgo y por lo tanto acceder a inversiones más agresivas.
Por lo que, conociendo la etapa que vivimos y conociendo como se pueden multiplicar nuestros recursos, podremos tomar las decisiones más convenientes para garantizar la estabilidad financiera familiar.
La administración financiera es uno de los métodos más eficaces para incrementar el nivel de vida en forma segura. Los componentes para aplicar dicha administración son los recursos financieros, es decir el dinero que ingresa a nuestra cuenta y el nivel de gasto que realizamos, así que el manejo de estos conceptos nos ayuda a crecer o fracasar financieramente en nuestra vida.
Para llevar con eficacia nuestras finanzas personales, es recomendable seguir los siguientes pasos:
Informarnos de nuestra situación financiera actual, es decir el resultado mensual de los ingresos y egresos.
Conocer los aspectos básicos de las finanzas personales. Ingreso, gasto, ahorro e inversión.
Realizar un plan financiero que incluya los objetivos y metas que nos proponemos realizar en nuestra vida.
Actuar con disciplina para llevar a cabo el plan que nos llevará a los resultados financieros que esperamos.
La riqueza se obtiene cuando obtenemos un excedente entre el ingreso y el gasto. Es decir el ingreso que produce nuestro trabajo será la base para definir el ingreso mínimo que se requiere para mantener el nivel de vida deseado y lograr el ahorro que genere mayor riqueza.
Las familias deben informarse de la relación entre sus ingresos y gastos que permita cumplir metas financieras a mediano y largo plazo. Controlar el nivel de gasto será la clave para un mejor desarrollo económico.
El siguiente método le ayudará a enterarse de su situación financiera personal:
Iniciar un diagnóstico. Determinar los ingresos, cómo se gastan e invierten y formas de aumentarlos en el corto, mediano y largo plazo.
Analizar la opción de optimizar el gasto. Con la finalidad de empezar un fondo o ahorro se debe revisar a profundidad los gastos realizados mensualmente para eliminar los que no son tan significativos y de los cuales se pueda prescindir.
Investigar el nivel de endeudamiento. Es recomendable que éste no sobrepase el 30% de los ingresos totales.
Realizar una evaluación personal y familiar. Mejorando los hábitos del control financiero y adquiriendo el hábito del ahorro se pueden establecer las metas que se desean lograr.
El contar con un sistema de ahorro a través del trabajo es una forma segura de ahorrar, sin embargo debemos pensar en incrementar con aportaciones adicionales o guardar una cantidad mensualmente en cualquier otra cuenta de cheques o ahorro, para posteriormente invertir en la herramienta financiera que decidamos.
Los ahorros también tienen la finalidad de apoyarnos en casos de emergencia o en la adquisición de bienes y servicios que nos ofrezcan una buena oportunidad.
La optimización de nuestros recursos se basa en lograr objetivos financieros que estén orientados a darnos seguridad económica en el momento, pero también en el futuro.
Las metas financieras están relacionadas con las etapas de una familia.
Ejemplo:
Un matrimonio joven, recién casados, sin hijos tiene la ventaja de optimizar sus ingresos y aumentar su capacidad de ahorro. El tiempo ayuda en la producción y aumento de capital.
Al no tener hijos, las parejas tienen la oportunidad de incrementar su tolerancia al riesgo y por lo tanto acceder a inversiones más agresivas.
Por lo que, conociendo la etapa que vivimos y conociendo como se pueden multiplicar nuestros recursos, podremos tomar las decisiones más convenientes para garantizar la estabilidad financiera familiar.
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